Con resignación los familiares de Lucila Cala Rojas, una enfermera jubilada del Hospital San Rafael, lamentaron ayer su muerte, ocurrida cuando se disponía a cumplir con una cita médica en la capital santandereana.
Publicado por: Redacción judicial / redaccionbca05@vanguardia.com
El lunes, en el sitio conocido como la quebrada La Putana, frente a la escuela Nueva Bélgica, en la vía Barrancabermeja-Bucaramanga, encontró la muerte.
Hacia las 10:00 de la mañana, el carro en el que se movilizaba Iván Furnieles Cala con su madre, perdió el control, al parecer porque el pavimento se encontraba liso por la lluvia que había caído en horas de la mañana.
Después de esperar por cerca de una hora, una ambulancia de la Cruz Roja llegó al lugar y trasladó a Cala Rojas a la Clínica Magdalena, donde falleció hacia las 11:30 de la mañana.
Según Eliana Furnieles Cala, su madre estaba en estado crítico por los golpes que sufrió, sin embargo, su hijo siempre estuvo pendiente de su madre hasta el punto de brindarle los primeros auxilios.
El Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía, realizó el levantamiento del cadáver.
El hijo de Lucila Cala Rojas, Iván Furnieles Cala, sufrió laceraciones en la cara y se encuentra fuera de peligro, recuperándose en su casa.














