Mandatarios de Morales, Arenal, Norosí, Río Viejo y Regidor solicitaron al Gobierno Nacional, a Afinia y a los organismos de control acciones inmediatas frente a los constantes cortes de energía, variaciones de voltaje y afectaciones económicas y sociales que padecen comunidades del sur de Bolívar.

Publicado por: Lesly Adriana Cifuentes
Los alcaldes de Morales, Arenal, Norosí, Río Viejo y Regidor hicieron un llamado al Gobierno Nacional para que intervenga de manera urgente frente a las reiteradas fallas en la prestación del servicio de energía eléctrica, una problemática que, aseguran, viene afectando desde hace meses a miles de habitantes del sur de Bolívar.
A través de un comunicado conjunto, los mandatarios expresaron su preocupación por los frecuentes cortes de energía, las prolongadas interrupciones y las constantes variaciones de voltaje, situaciones que han ocasionado pérdidas económicas, daños en electrodomésticos, afectaciones al comercio, dificultades para conservar alimentos y medicamentos, así como problemas en la prestación de servicios esenciales en hospitales, colegios y entidades públicas.
En el documento, solicitaron a Afinia presentar un informe técnico que explique las causas de las fallas, implementar de inmediato un plan de contingencia, definir un cronograma de inversiones y mantenimiento de la infraestructura eléctrica, y fortalecer los canales de comunicación con las administraciones municipales y la ciudadanía.
Asimismo, pidieron a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, al Ministerio de Minas y Energía y a la Gobernación de Bolívar ejercer seguimiento permanente para garantizar un servicio continuo y de calidad.
“Como alcaldes, consideramos inaceptable que nuestras comunidades continúen soportando un servicio deficiente, mientras cumplen con el pago oportuno de sus obligaciones. El acceso a un servicio de energía eléctrica continuo, seguro y de calidad constituye un elemento fundamental para el desarrollo económico, social e institucional de nuestros territorios”, se lee en el documento.
La preocupación también fue respaldada por el alcalde de Simití, Wilman Elí Quintana quien aseguró que durante los últimos años ha adelantado reuniones con Afinia, la Electrificadora de Santander (ESA) y el Ministerio de Minas y Energía, sin que hasta ahora se hayan obtenido soluciones de fondo para la región.

A este llamado se sumó la preocupación expresada por el alcalde de Simití, Wilman Elí Quintana, quien aseguró que durante los últimos años ha adelantado reuniones con Afinia, la Electrificadora de Santander (ESSA) y el Ministerio de Minas y Energía, sin que hasta ahora se hayan obtenido soluciones de fondo para la región.
“Hemos tocado puertas en el Ministerio de Minas, nos hemos reunido con Afinia, con la ESSA y seguimos buscando soluciones. Lo que necesitamos no son pañitos de agua tibia ni remiendos, sino una respuesta clara y definitiva que garantice un servicio estable para Simití y Santa Rosa”, afirmó el mandatario.
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Quintana explicó que uno de los proyectos planteados consiste en la construcción de una granja solar, iniciativa presentada ante el Ministerio de Minas y Energía. Sin embargo, reconoció que se trata de una alternativa de largo plazo y que las comunidades requieren medidas inmediatas para superar los prolongados cortes del servicio, que, según indicó, en algunos casos alcanzan hasta 48 horas continuas.
En el comunicado, los mandatarios solicitaron a la empresa prestadora del servicio presentar un informe técnico sobre las causas de las fallas, implementar un plan de contingencia, definir un cronograma de inversiones y fortalecer la comunicación con las administraciones municipales y la ciudadanía.
Además, hizo un llamado al Gobierno Nacional para abrir un espacio de diálogo con las administraciones municipales y los líderes comunitarios del sur de Bolívar, con el propósito de construir soluciones definitivas que permitan garantizar el suministro de energía en esta subregión.
La comunidad reclama respuestas
Las denuncias de los mandatarios coinciden con las expresadas por líderes comunitarios, quienes aseguran que la crisis energética ha deteriorado las condiciones de vida de la población.

Yidis Payares, vocal de control de los servicios públicos de Simití, afirmó que los apagones afectan de manera permanente a los hogares, al comercio, a las instituciones educativas y al hospital del municipio, mientras los usuarios continúan pagando altas tarifas.
“Los hospitales quedan sin energía, no hay bombeo de agua, se afectan los colegios, el comercio y las comunicaciones. Lo único que queremos es que el Gobierno nos escuche y nos diga qué va a pasar con Simití, porque así no podemos seguir viviendo”, dijo la líder.
A esto se suma que, según la líder comunitaria, la infraestructura eléctrica resulta insuficiente para atender la demanda actual y las variaciones de voltaje provocan daños constantes en los electrodomésticos.
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“Los transformadores ya no dan abasto, la energía llega muy bajita y luego presenta sobrecargas que dañan los equipos. Mientras tanto, los recibos siguen llegando puntuales y cada vez más caros. La comunidad siente que paga por un servicio que no recibe”, expresó.
El inconformismo por esta situación ha motivado protestas en los municipios. Actualmente, las comunidades de las zonas afectadas en el sur de Bolívar adelantan procesos organizativos para unirse y desarrollar una manifestación masiva sobre vías nacionales, con el fin de exigir una solución al Gobierno Nacional.















