Desafiando la lluvia, que la mañana de ayer cayó sobre suelo barranqueño, exponiendose a empeorar su estado de salud, Josué Arnaldo Tello Fuentes, andamiero de 37 años, se encadenó para protestar en las instalaciones de la EPS Coomeva.

Publicado por: Marcelo Ricardo Almario Chávez
Desafiando la lluvia, que la mañana de ayer cayó sobre suelo barranqueño, exponiéndose a empeorar su estado de salud, Josué Arnaldo Tello Fuentes, andamiero de 37 años, se encadenó para protestar en las instalaciones de la EPS Coomeva.
El extrabajador de empresas contratistas se encadenó para protestar en las instalaciones de la EPS Coomeva, argumentando negligencia administrativa.
Bajo de peso, con síntomas de anemia y adolorido, tuvo el valor de pararse de la cama, dirigirse a las oficinas de la EPS y gritar a los cuatro vientos que se muere de cáncer de colon, mientras que espera que Coomeva haga efectiva la orden de cirugía que un médico oncólogo determinó.
Acompañado de su esposa Cindy, familiares y amigos, esos que le han tendido la mano durante los ocho meses que la EPS lo ha tenido de un lado para otro, sin lograr que le practique la operación que necesita para salvarse la vida, Josué Arnaldo narró el viacrucis que padece.
El 12 de septiembre de 2018 le diagnosticaron el cáncer, el 12 de octubre le aprobaron y programaron la cirugía, “pero hasta el sol de hoy, los médicos no me han metido mano”.
“A principios del mes de diciembre el oncólogo que me atendió ya no tenía contrato con Coomeva. Luego me enviaron a donde otro oncólogo, a la Clínica Chicamocha de Bucaramanga. Al mes siguiente me volvió a atender el mismo oncólogo, pero en la Clínica Comuneros, porque la Clínica Chicamocha rechazó mi caso, no tenía contrato con Coomeva”.
“Este segundo oncólogo me programó anestesiología para el 26 de diciembre. El anestesiólogo me envía a cirugía. Luego, en Coomeva de Bucaramanga me dijeron que existía una posibilidad que me operaran en Navidad, pero por las fiestas no me pudieron atender, me dijeron que para enero. Pasaron los Reyes Magos y no me hicieron la cirugía, llegó Semana Santa, y nada. Hasta la fecha no he sido intervenido y no me han dado solución”, narró con dificultad.
Se está muriendo
“Si mi esposo no se opera se me muere, el cáncer está avanzado”, manifestó llorando la esposa de Josué.
Él, quien se sostenía del brazo de su amada, expresó desesperado que “si no me hacen la cirugía pasaría lo que nadie quiere. Ese cáncer que tengo en el colon, a mediano plazo puede afectar los riñones, la vejiga, la uretra, el hígado, el páncreas”.
“En estos momentos mi organismo está funcionando a media marcha, la enfermedad consume mi sangre. Mantengo debilidad constante, vértigo, cansancio general, dolor en los huesos, la anemia es alta y la enfermedad está afectando la médula ósea, me dan muchos dolores en la columna vertebral. Le pido a Coomeva pronta solución, tuve que llegar a estas instancias para reclamar mis derechos”, clamó Josué.
El extrabajador de empresas contratistas se encadenó, para protestar en las instalaciones de la EPS Coomeva, argumentando negligencia administrativa.
Bajo de peso, con síntomas de anemia, dolorido, tuvo el valor de pararse de la cama, dirigirse a las oficinas de la EPS y gritar a los cuatro vientos que se muere de cáncer de colon, mientras que espera que Coomeva haga efectiva la orden de cirugía que un médico oncólogo determinó.
Acompañado de su esposa Cindy; familiares y amigos, esos que le han tendido la mano durante los ocho meses que la EPS lo ha tenido de un lado para otro, sin lograr que le practique la operación que necesita para salvarse la vida, Josué Arnaldo narró el viacrucis que padece.
El 12 de septiembre de 2018 le diagnosticaron el cáncer, el 12 de octubre le aprobaron y programaron la cirugía, “pero hasta el sol de hoy, los médicos no me han metido mano”.
“A principios del mes de diciembre el oncólogo que me atendió, pero ya no tenía contrato con Coomeva. Luego me enviaron a donde otro oncólogo, a la Clínica Chicamocha de Bucaramanga, me atendió. Al mes siguiente me volvió a atender el mismo oncólogo, pero en la Clínica Comuneros, porque la Clínica Chicamocha rechazó mi caso, no tenía contrato con Coomeva.
“Este segundo oncólogo me programó anestesiología para el 26 de diciembre. El anestesiólogo me envía cirugía. En Coomeva de Bucaramanga me dijeron que existía una posibilidad que me operaran en Navidad, pero por las fiestas no me pudieron atender, me dijeron que para enero. Pasaron los Reyes Magos y no me hicieron la cirugía, llegó Semana Santa, y nada. Hasta la fecha no he sido intervenido, y no me han dado solución”, narró con dificultad.
Se está muriendo
“Si mi esposo no se opera se me muere, el cáncer está avanzado”, manifestó llorando la esposa de Josué Arnaldo.
Él, quien se sostenía del brazo de su amada expresó desesperado que “si no me hacen la cirugía pasaría lo que nadie quiere. Ese cáncer que tengo en el colon, a mediano plazo puede afectar los riñones, la vejiga, la uretra, el hígado, el páncreas”.
“En estos momentos mi organismo está funcionando a media marcha, la enfermedad consume mi sangre. Mantengo debilidad constante, vértigo, cansancio general, dolor en los huesos, la anemia es alta, y la enfermedad está afectando la médula ósea, me dan muchos dolores en la columna vertebral. Le pido a Coomeva pronta solución, tuve que llegar a estas instancias para reclamar mis derechos”, clamó Josué.















