Comunera
Lunes 14 de diciembre de 2020 - 01:30 PM

Video: La historia olvidada de Guadalupe, Santander

Con el pasar del tiempo se fueron olvidando los datos históricos acontecidos en Guadalupe, Santander. En un intento por recuperar la memoria, el ingeniero Marco Antonio Franco Pinzón, oriundo de esta tierra, se dedicó un año investigar sobre estos sucesos para recopilarlos en un documento.

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Publicado por: John Arias

El resumen de cuatro páginas, que fue entregado oficialmente este sábado, contiene los hechos más relevantes que tuvieron lugar en esta localidad a lo largo de los siglos 18 y 19, es decir, hace 200 años. “La mayor parte de esta historia es desconocida, nadie recuerda haberla escuchado. No obstante, esa información se encuentra escrita en muchos libros escritos por los principales historiadores colombianos”, expresó Franco Pinzón.

El autor y nieto del médico Marco Antonio Franco Franco, fundador del hospital San Antonio en 1938, lamentó que los pobladores de esta localidad conozcan pocos detalles de su historia. “Solo se saben los nombres de seis personajes, tres de ellos participantes en la insurrección comunera y tres heroínas que fueron fusiladas previo a la independencia. También se conoce que el Libertador (Simón Bolívar) pasó por Guadalupe cinco veces”.

Este ingeniero civil advierte que la importancia histórica de este municipio va más allá de esos nombres, pues allí ocurrieron grandes hechos de transcendencia nacional. Por esta razón hizo una búsqueda por los diferentes libros y recopiló los sucesos en cuatro páginas. “Mi propósito fue escribir algo breve de fácil lectura, para que así muchas más personas puedan leerlo, sobre todo los jóvenes que hoy en día no leen. La idea es que llegue a los muchachos, niñas, al campesino... la historia es para todos”, comenta.

Este documento fue entregado a las 3:00 p.m. del pasado sábado, el evento fue transmitido por Facebook y YouTube. “Aparte del documento básico, hago referencia a otros tres. En total son 12 hojas que contienen la síntesis de la historia del municipio en dos siglos. La idea es generar más amor, arraigo e identidad por el pueblo”.

En este proyecto, de iniciativa propia, Franco Pinzón tardó cerca de un año y medio haciendo la investigación. “Lo más esencial lo encontré en seis libros, que fueron seleccionados luego de leer unos 35 libros. También hice consultas por Internet. Este trabajo es por puro interés mío, siempre he sentido cariño por el pueblo y lo hice por pura pasión, sin ningún patrocinio”.

Marco Antonio Franco afirma que su documento puede ser un formato ejemplar para que se aplique en los demás municipios santandereanos, que tienen mucha historia por contar, pero que está dispersa. “Podría ser aplicar en la enseñanza de los colegios y poner a disposición de la comunidad. Esos hechos podrían ser motivo de conversación entre la gente, así se recuperaría la memoria...”, recalca.

Durante el acto, a la ciudadanía se le entregaron unos retablos donde están los documentos impresos, pues se donaron a la Casa de la Cultura Josué Franco Mendoza, llamada así en honor a uno de los tíos del autor. “La idea es que además de las redes sociales, esta información también esté de forma física”.

Franco Pinzón explica que Guadalupe hace dos siglos tenía un posición política de relativa neutralidad, mientras en el país se desarrollaba una guerra posterior a la independencia para determinar si se elegía un tipo de gobierno centralista o federalista. “Ambas corrientes tenían grandes defensores de arraigo nacional. El cabildo de Guadalupe tuvo un carácter neutral de suma importancia”.

En el Siglo 19, el país estuvo marcado por las guerras civiles. “Casi que hubo una guerra cada 10 años, por cuenta de dos bandos. Fuimos escenario de muchas batallas, como la Guerra de los Mil Días hace 120 años. Esto puede ayudar el alto nivel de intolerancia en Colombia”.

Hoy en día, es violencia armada quedó en el pasado en el municipio, es un pueblo completamente pacífico, pero con otros problemas por solucionar. “Desde hace cinco años Guadalupe es conocido por sus sitios turísticos, como la quebrada Las Gachas, un escenario natural con una belleza impresionante. Pero no se ha sabido administrar el turismo. Si no se hace algo se deteriorarán estos sitios. El turismos se debe aprovechar, pero es necesario que haya control para evitar una devastación”, señaló.

Son varios los sucesos que han marcado a los guadalupeños, incluso aquellos acontecimientos a su alrededor. Como dato curioso, Franco subraya leprocomio con sede en el municipio vecino de Contratación. “Eso nos llevó a forjar una cultura de aprecio y entendimiento hacia los enfermos de lepra, sin discriminación en absoluto. Es culturalmente muy interesante”.

Marco Antonio Franco pasó su niñez en la vereda La Sirena, en lo más profundo de su ser vive el recuerdo de las caminatas en medio de las trochas y potreros con el fin de asistir a la escuela rural, junto a sus hermanos. “Nos tocaba transitar aproximadamente un kilómetro por un camino de barro. Hacer eso a los cinco años de edad era toda una aventura. Salían animales, muchas veces aparecían serpientes”.

Considera que esta vida en el campo fue todo un privilegio. “Crecí en contacto con lo fundamental de la vida, con lo más valioso que es la naturaleza. Aprendí a valorar el agua, los árboles y la tierra. Me trazó una conducta de vida, la naturaleza es parte de nosotros mismos. Si la afectamos, nos deterioramos también. Tenemos que convivir en equilibrio, tenemos que producir pero también debemos preservar el medio ambiente”, resaltó.

Posteriormente, Franco ingresó a la Universidad Industrial de Santander, donde se graduó de Ingeniería Civil en 1.980. Seguidamente se trasladó a Italia para hacer un posgrado en finanzas, campo en el cual se desempeñó profesionalmente. “Me jubilé hace un año, estoy pensionado, pero con plena vitalidad para seguir entregando cosas buenas para contribuir al desarrollo de los demás”.

Precisamente, considera que el documento que elaboró sobre la historia de Guadalupe es un regalo para sus coterráneos. “Me pereció una experiencia muy bonita regalar historia, entregarles en las manos esta información desconocida. Solamente soy un amante de este territorio”.

Debido a su trabajo, solía consumir historia, pero debido sus compromisos le quitaban mucho tiempo. Tras lograr la pensión, aprovechó para hacer la investigación. “Siempre la historia de Santander me ha cautivado. Hay temas apasionantes, como la migración alemana a finales del Siglo 19. También me llamaron la atención otros temas como la gesta de la independencia y la insurrección comunera 30 años antes”.

Una de las enseñanzas que le ha dejado este proyecto es la importancia del respeto hacia las opiniones del otro. “Desde eso momento había polarización. Debemos aprender a respetar la diversidad de pensamiento y no destrozarnos. Tenemos que encontrar fórmulas de convivencia y construir a partir de la diversidad”.

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Publicado por: John Arias

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