Las etapas previas de socialización, estudios de terrenos e impacto ambiental concentran por ahora los trabajos para la variante. Las obras civiles podrían iniciar en mayo próximo.

Publicado por: VÍCTOR J ARDILA SÁNCHEZ
La veeduría de la CCB (Cámara de Comercio de Bucaramanga Seccional san Gil) entregó un balance sobre los trabajos que se han cumplido con relación a la construcción de la variante para este municipio.
“Los trabajos de la variante se han concentrado por ahora en procesos de ‘socialización’, pues se han hecho 3 encuentros, 2 talleres y 2 recorridos por la zona desde el pasado 28 de agosto, es decir, llevan 3 meses en ese ejercicio para el cual tienen 8 meses. En ese lapso también deben pasar los diseños de la fase 2 a la 3 y buscar la licencia ambiental”, aseguró la ingeniera Alba Lucía Muñoz Neira, integrante de la veeduría de la CCB.
Ella explica que el trazado ya está definido, sin embargo, dependiendo del terreno tendrá ligeras modificaciones y si todo avanza como está previsto, la obra civil (o trabajo en terreno) podría iniciar en mayo de 2019.
“Por parte de la veeduría de la CCB hemos hecho acompañamiento a las ‘socializaciones’ y talleres, también hemos escuchado a la comunidad por las dudas que genera el hecho de que una vía pase por sus predios para mostrar garantías a los propietarios”, agregó la ingeniera Muñoz Neira.
Otro de los gremios asociados a este proceso veedor es Fenalco Sur de Santander, que junto a la CCB ayudan a mostrar las ventajas que el proyecto conlleva, impulsando a que los tiempos se cumplan y empiecen los trabajos civiles en el lapso acordado.
“Otra de las situaciones que buscamos se cumpla es que los dineros alcancen para la terminación de la obra, porque no es grato el sinsabor que se ha generado por obras como el aeropuerto, que es muy medible y en donde no se contemplaron obras complementarias necesarias y la obra no se terminó como se esperaba”, argumentó la veedora de la CCB.
Y con relación a las dudas de los dueños de los predios por donde pasará la variante, con relación al posible cambio del uso del suelo, ratificó que “el uso del suelo es muy claro y una obra como ésta no debe cambiar eso”, concluyó Muñoz Neira.















