El tiempo es un río que fluye, formado por acontecimientos y alimentado por la corriente de los recuerdos. A través de las imágenes del pasado, Vanguardia navega por esos caudales de historias que alguna vez cruzaron la antigua capital santandereana. Hoy evocamos a la otrora pileta de la Puerta del Sol. Veamos:

El recuerdo de la imagen de la Bucaramanga del ayer es la de una pileta que no todo el mundo identifica con claridad. Sin embargo, si pasa por el Centro de Bucaramanga es probable que la vea reluciente en la nueva área peatonal de las calles 36 y 37, entre las carreras 12 y 13, al lado de la Casa de Bolívar. Ese es un lugar que ha sido bautizado así por la Alcaldía: ‘El Patio de los Edecanes’.
La figura de la pileta, que ha tenido una buena cantidad de retoques, se asemeja a una flor abierta. Sus piedras son tres círculos conectados en forma escalonada, evocando las construcciones de comienzo de siglo. La base, que recepciona el agua, es un octágono. En la parte superior tiene acondicionado un brote de agua de corte inglés, que fuera el más elegante de su época.
¿Cuándo se elaboró esta pileta y por qué la traemos hoy a acotación? Esa fuente de agua fue adecuada en un sitio distinto al Centro de la capital santandereana, hace ya muchos años. De hecho su fundación exacta tiene una fecha grabada en una de sus aristas: 12 de octubre de 1927; es decir, justo mañana cumplirá 97 años.

La pileta, en ese entonces, surtía de agua de excelente calidad a los habitantes de un ‘paraje’ que existió en el barrio La Concordia, de la Comuna 6, muy cerca a la otrora cárcel de la capital santandereana. Después del cierre del centro de reclusión, la fuente de piedra fue trasladada al Parque de La Libertad, en el mismo barrio La Concordia.
Allí no duró mucho tiempo, porque en los años 60 se convirtió en el adorno central de la glorieta que se construyó en la Puerta del Sol. La fuente fue, durante varias décadas, el ícono de la puerta de entrada de Bucaramanga.

Contrario de lo que podría pensarse, la rotonda no fue planeada por arquitectos de tradición y, por ende, la pileta se veía demasiado pequeña para semejante obra vial.

En este punto estratégico de la meseta fueron muy famosos varios puntos que la rodeaban. Por ejemplo, cerca a ella estaba la mítica Estación de Gasolina ‘La Turbay’, que se ubicaba en la esquina de la carrera 27. También estaba el Almacén CIMA. (Lea además: Así se construyó el García Cadena)
Cambio de sede de la pileta

En ese entonces, a la base de piedra de la pileta se le hizo un diámetro más grande; sin embargo, a todas luces la pileta seguía viéndose muy ‘pequeña’.
Publicidad
Más tarde, ese rompoid fue arrasado para hacer más ágil la movilización y descongestionar las vías bumanguesa a través de un sistema de semáforos, que finalmente colapsó con el incremento del parque automotor del área metropolitana. Tras varios gobiernos locales, el 26 de septiembre de 1997 se inauguró el Intercambiador que hoy existe en la zona: Se trató de un conjunto de puentes y vías anexas que se levantaron sobre la otrora glorieta de la cual no queda vestigio alguno, salvo la linda pileta, la cual fue protegida
Así las cosas, los constructores decidieron trasladar la obra a la Casa de Bolívar, situada de manera precisa en la calle 36 con carrera 12.

Fue solo hasta la pasada administración del exalcalde Juan Carlos Cárdenas Rey cuando se pensó en ubicarla en el ‘Patio de los Edecanes’.
Vale decir que esta reliquia de obra fue esculpida por Don Miguel Vicente Rueda, quien durante años fue un reconocido tallador de piedra. Él también tuvo la responsabilidad de diseñar el famoso obelisco ‘Sembradores del Bien’, en el Parque Romero e incluso hizo el pedestal de la escultura del Parque Santander.
Nota de la redacción: Si tiene fotografías del pasado de la capital santandereana, lo invitamos a compartirlas en este nostálgico álbum de nuestro ayer. Envíelas a este correo electrónica: eardila@vanguardia.com
Dato adicional: ¿Y cómo es el término exacto? ‘Glorieta’, ‘rompoi’, ‘rotonda’, en fin... ¿Cuál es la determinación exacta? En algunas regiones de Colombia es muy usada la palabra ‘rompoi’, que tiene su origen en la expresión inglesa ‘round point’. Se dice que este último es el término exacto, pues ese tipo de vía circular se construyó por primera vez en Inglaterra. A Bucaramanga el uso de la palabra ‘glorieta’ nos llegó del francés; y también utilizamos el término ‘rotonda’, que procede de Italia.

















