Investigadores de la UIS tendrán la misión de realizar las pruebas experimentales para evaluar la aplicación más amplia del dispositivo en otros lugares del mundo.

Publicado por: Angie Celis
El Páramo de Berlín, jurisdicción del municipio de Tona, Santander, ubicado al norte de la Cordillera Oriental de Colombia, fue el lugar escogido para que investigadores de la Universidad Industrial de Santander, UIS, en alianza con la Universidad de Northumbria, del Reino Unido, implementaran un novedoso proyecto que busca el aprovechamiento de la energía solar térmica.
Se trata de un dispositivo que sin duda transformará las condiciones de vida de los habitantes del corregimiento de Berlín, al permitirles captar los rayos solares y convertirlos en calefacción y agua caliente utilizables en sus hogares, la industria turística y la economía agrondustrial en zonas de alta montaña como esta.
“Aprovechamiento de energía solar en aplicaciones de colectores en regiones remotas de los Andes”, es el nombre del proyecto que formuló la UIS, desde la escuela de Ingeniería Química, en conjunto con la Universidad de Northumbria y que les permitió lograr ser financiados por la Royal Society, una de las sociedades científicas más prestigiosas del mundo.
La iniciativa resultó atractiva por estar encaminada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, puesto que la energía térmica es la más promisoria de las energías renovables.
A causa del calentamiento global no solo se registran picos más altos de temperatura, también inviernos más fríos, por lo que la demanda de energía para calefacción doméstica y calentamiento de agua aumenta a nivel mundial en lugares donde el clima se vuelve cada vez más inclemente. Según estudios, debido a los fuertes cambios climáticos se estima que para el 2050 esta demanda sea aproximadamente el doble que el valor alcanzado en el 2020.
Una estación experimental en el corazón de Santurbán
Luego de dos años de diseño y construcción del dispositivo, la UIS instaló la estación experimental de este proyecto en predios de un hotel ecológico ubicado en la zona del Páramo de Berlín, sobre el km 57 de la vía que conduce de Bucaramanga a Cúcuta.
Siete colectores solares se encargarán de capturar la radiación solar y la transformarán en calor. Víctor Alexis Lizcano González, estudiante de doctorado vinculado al proyecto, explicó su funcionamiento.
“Los colectores reciben la radiación solar y calientan unos tubos internos, esos tubos a su vez calientan el agua que circula a través de los colectores. El agua va directo hacia un tanque de almacenamiento donde hay un material que nos da la posibilidad de recolectar grandes cantidades de calor, obtenido de un subproducto de la industria de la refinación de aceite de palma”, indicó Lizcano.
Este proceso de almacenamiento de energía se aprovechará finalmente para tomar una ducha caliente o tener calefacción en la habitación.
“Luego de que la energía del sol hace la transferencia de calor en los colectores, viene por una tuberías que recirculan el agua y eso es lo que produce la calefacción en los ambientes. Adicionalmente, para la ducha inyecta agua caliente que se mezcla con agua fría porque alcanza los 85 grados”, explicó Nicolás Mantilla, gerente del establecimiento en que se instaló el piloto.
El sistema experimental actualmente abastece de calefacción y agua caliente a una de las viviendas del hotel con el fin de determinar su uso para el ecoturismo sostenible.
“Este proyecto aporta al eje ambiental primero, porque las comunidades campesinas van a dejar de usar la leña para generar calefacción y ahí ya tenemos una ganancia. Segundo, desde el punto de vista económico para los empresarios que, como yo, vamos a poder usar la energía del sol para generar calefacción y agua caliente y tener ahorros de consumo de energía eléctrica del sistema convencional”, precisó Mantilla.
Lea además: Un diseño santandereano que ayuda a los indígenas Wayúu
Líderes del Páramo de Berlín dan ‘visto bueno’
El pasado viernes tuvo lugar el evento de lanzamiento oficial del proyecto que contó con la participación de directivas e investigadores de las dos universidades pioneras, además de las autoridades locales y departamentales, representantes de gremios y líderes comunales del corregimiento de Berlín quienes manifestaron tener altas expectativas por los beneficios que brindaría el dispositivo.
Rodeado de las más altas y frías montañas, a más de 3.500 metros sobre el nivel del mar, el Páramo de Berlín alcanza bajas temperaturas que llegan hasta los siete grados centígrados bajo cero, aunque ha llegado a registrar incluso los -10 grados.
Los más de 2500 habitantes del corregimiento de Berlín, deben sortear las difíciles condiciones climáticas que afectan no solo a la producción de sus cultivos con los que se ganan el sustento, sino también a su salud.
“Ahora precisamente, estamos en una temporada demasiado fría y variable. Hay días que hace mucho sol, otros días que caen chubascos. Esos cambios de temperatura propagaron una bacteria que se llama Alternaria y que está dañando los cultivos, sobre todo los de la cebolla junca, la ponen muy amarilla. El aire reseca los pastos, las heladas no dejan que salga la papa.
Y el frío extremo que está haciendo también generó una virosis, hay muchos enfermos que tuvieron que salir del páramo”, expresó a Vanguardia Claudia Patricia Osorio, líder comunitaria.
Con la implementación del sistema sostenible de almacenamiento de energía solar térmico, los investigadores plantearon la viabilidad de construir invernaderos que mejoren las condiciones del sector agroindustrial.
“Tener un invernadero en nuestras fincas nos da la oportunidad de producir sin tener miedo a perder los cultivos”, manifestó Yolanda Pulido, presidenta de junta del sector Los Canarios.
La estación experimental cuenta con 39 sensores de temperatura, datos en tiempo real y con transmisión remota, lo que permitirá que los investigadores puedan realizar el monitoreo durante el periodo inicial de pruebas que está previsto para un año.
“Después de los resultados veremos si continuamos aquí o en otro ambiente. Algo importante que aporta la geografía colombiana es que en zonas cercanas podemos encontrar distintos pisos térmicos entonces podemos instalar el sistema en diferentes condiciones”, agregó el estudiante de doctorado Víctor Lizcano.
El proyecto fue financiado por The Royal Society, de Reino Unido, la sociedad científica más antigua y prestigiosa del mundo. El profesor Dr. Khamid Mahkamov de Northumbria University at Newcastle, líder del proyecto. El profesor Dr. Viatcheslav Kafarov director del Centro de investigación para el desarrollo sostenible en industria y energía, de la UIS, líder del proyecto por parte Colombiana.















