Entre las cosas buenas que ocurren en Bucaramanga, hoy presentamos a la Corporación Arte Cima, la cual despliega un gran compromiso con la inclusión y con la cultura.

Al sur de Bucaramanga, en el barrio Provenza, hay un lugar lleno de vida y creatividad que, de manera particular, le apuesta a la inclusión social a través del arte. Hablamos de la Corporación Arte Cima, situada de manera exacta en la calle 116 # 22A-88.
Es una entidad sin ánimo de lucro, que es una especie de faro para las personas en situación de discapacidad. Allí se ofrece un proyecto que no solo transforma vidas, sino que también redefine lo que significa el arte como motor del cambio social.

La Corporación lleva adelante un ambicioso programa que utiliza el teatro, la danza, la pintura, la escultura y hasta el circo como herramientas de integración y desarrollo.

De acuerdo con María Alejandra Gómez Gómez, directora de esta valiosa agrupación, “las puertas de Arte Cima están abiertas para todos. Hablo de niños, niñas, jóvenes y adultos, cada uno con sus particularidades y sueños, pero con un objetivo común: expresar su humanidad a través del arte”.

Para las personas con situación de discapacidad visual, el teatro y la danza se convierten en un puente hacia una expresión auténtica y esperanzadora.
La pintura y la escultura, por su parte, despiertan en quienes tienen discapacidades motrices e intelectuales la capacidad de transformar la materia y, con ella, su percepción del mundo.

Mientras tanto, niños, niñas y jóvenes encuentran en disciplinas como el circo y el teatro valiosas oportunidades para explorar su creatividad y fortalecer valores como el trabajo en equipo.
Más allá de las técnicas y los escenarios, lo que realmente logra este proyecto es tejer lazos de empatía e inclusión en una sociedad que a menudo deja de lado a quienes viven con algún tipo de discapacidad.
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En los espacios de Arte Cima, las diferencias se convierten en puntos de encuentro; y el arte, en el lenguaje común que todos pueden hablar. En esta entidad no solo se forman artistas; también se cultivan ciudadanos conscientes, empáticos y comprometidos con un entorno más justo para todos.
En un mundo donde los retos parecen interminables, este proyecto nos recuerda que el arte tiene el poder de transformar vidas, derribar barreras y construir un futuro donde todos, sin excepción, puedan soñar en grande.
Para tener en cuenta

Hoy, viernes 29 de noviembre, a partir de las 9:00 a.m., en el ágora del bario Provenza, situada en la carrera 23 # 109-01, se hará una exposición de trabajos artísticos hechos por los alumnos de esa entidad.

Y el próximo domingo, 1 de diciembre, a las 9:30 a.m. en el auditorio Pedro Gómez Valderrama de la Biblioteca Gabriel Turbay, se hará el evento de cierre del año 2024. La entrada será gratuita.
Los asistentes podrán disfrutar de un ‘sketch’, protagonizado por personas con discapacidad visual llamado “La cena de Don Ernesto”; un espectáculo de teatro y circo, llevado a escena por niños y jóvenes; un acto de monociclo, ofrecido por el artista Andresini; otro de danza, protagonizado por los jóvenes con discapacidad intelectual que se formaron en Provenza; además del show de salsa con los artistas Franyis Carvajal y Nicolás Manrique.
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Este proyecto cuenta con el apoyo de la Gobernación de Santander y el Centro Cultural del Oriente. Agradecimientos a la Fundación sin Límites a la Inclusión, a la fundación Ángel de Luz, a la Corporación ‘CRESER’ y a Fandic, por abrirle las puertas a este noble proyecto.

















