Bucaramanga
Domingo 20 de septiembre de 2026 - 06:20 PM

La crisis silenciosa de la salud mental en Bucaramanga y el área metropolitana

Hablar de salud mental es hablar de vidas humanas y, por ello, no puede ser un asunto secundario.

Los jóvenes están entre los más afectados por problemas de salud mental, debido a factores sociales, académicos, económicos y familiares que pueden aumentar su vulnerabilidad. (Foto suministrada / VANGUARDIA)
Los jóvenes están entre los más afectados por problemas de salud mental, debido a factores sociales, académicos, económicos y familiares que pueden aumentar su vulnerabilidad. (Foto suministrada / VANGUARDIA)

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La salud mental de los habitantes de Bucaramanga y su área metropolitana atraviesa por una situación que no puede pasar inadvertida. Las cifras más recientes muestran un panorama preocupante, especialmente entre adolescentes y jóvenes, y ponen sobre la mesa la necesidad de fortalecer la prevención, la atención oportuna y el acompañamiento a quienes enfrentan momentos de angustia, depresión, ansiedad u otras dificultades emocionales.

El Informe de Calidad de Vida del programa Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos, BMCV, dedicó un capítulo especial a esta problemática. Uno de los datos que más llama la atención corresponde a los suicidios registrados en el área metropolitana de Bucaramanga, AMB: durante 2025 se reportaron 56 casos, dos más que en 2024, cuando se registraron 54. Con este aumento, la tasa pasó de 4,41 a 4,54 casos por cada 100.000 habitantes.

Detrás de cada cifra hay una historia, una familia y un entorno que también resulta afectado. Por eso, más allá de los números, los datos deben ser entendidos como señales de alerta para las autoridades, las instituciones educativas, las familias y la sociedad en general.

Indicadores del programa Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos.
Indicadores del programa Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos.

El comportamiento de los casos también muestra diferencias entre hombres y mujeres. En 2025, la tasa de suicidio entre las mujeres pasó de 1,0 a 1,6 por cada 100.000 habitantes. Entre los hombres, en cambio, disminuyó de 8,1 a 7,7. Sin embargo, los hombres continúan registrando la tasa más alta de suicidio en el área metropolitana.

Al revisar los datos por municipio, Bucaramanga presentó la tasa más alta entre las mujeres, con 2,5 casos por cada 100.000 habitantes. Piedecuesta registró la tasa más elevada entre los hombres, con 10,7. Floridablanca, por su parte, presentó las tasas más bajas para ambos sexos: 0,6 en mujeres y 2,7 en hombres.

Pero el problema no termina en los suicidios consumados. Los intentos también muestran una realidad que debe ser atendida con especial cuidado. Según las estadísticas de la Secretaría de Salud y Ambiente de la Alcaldía de Bucaramanga, entre enero y el 20 de septiembre de 2025 se registraron 400 intentos de suicidio en la ciudad. Esto representa una incidencia de 64,1 casos por cada 100.000 habitantes.

Estudiantes reciben charlas para prevenir el suicidio. // Foto: cortesía
Estudiantes reciben charlas para prevenir el suicidio. // Foto: cortesía

La situación es más preocupante entre los adolescentes y jóvenes. De acuerdo con los informes de las autoridades locales, la incidencia de intentos de suicidio aumenta en los últimos años de la adolescencia y los primeros años de la juventud. El grupo de 15 a 19 años registra una tasa de 178,2 casos por cada 100.000 habitantes, una cifra que evidencia la especial vulnerabilidad de esta población.

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Por esta razón, hablar de salud mental entre los jóvenes no puede reducirse a una conversación ocasional. Colegios, universidades, familias y entidades públicas tienen un papel fundamental en la identificación temprana de señales de alerta y en la creación de espacios donde los jóvenes puedan hablar de sus problemas sin miedo a ser juzgados. También resulta necesario fortalecer las actividades académicas y comunitarias relacionadas con la prevención y la atención de los problemas de salud mental.

Los registros de las autoridades señalan diversos factores asociados a los intentos de suicidio. Entre ellos aparecen los antecedentes de trastornos psiquiátricos, los trastornos depresivos, los conflictos familiares, los problemas de pareja, las dificultades económicas y el consumo de sustancias psicoactivas. Estos factores no deben entenderse como una explicación única de cada caso, pero sí como elementos que requieren atención dentro de las estrategias de prevención.

En 2025, según las autoridades locales, el 26,8 % de los intentos de suicidio registrados estuvo asociado con antecedentes de trastorno psiquiátrico; el 22,6 % con trastorno depresivo y el 15,2% con consumo de drogas alucinógenas. Este último factor presenta una tendencia sostenida al aumento en los últimos años, lo que evidencia la necesidad de abordar de manera conjunta la salud mental y el consumo problemático de sustancias.

Conozca las señales de alerta relacionadas con una crisis de salud mental y cómo escuchar, acompañar y orientar a una persona que necesita apoyo.
Conozca las señales de alerta relacionadas con una crisis de salud mental y cómo escuchar, acompañar y orientar a una persona que necesita apoyo.

Los problemas familiares y de pareja también aparecen como elementos que pueden afectar de manera importante el bienestar emocional. Las autoridades han advertido, particularmente, sobre los impactos que estas situaciones pueden tener en las mujeres. A esto se suman las dificultades sociales y económicas que enfrentan algunas familias y comunidades, circunstancias que pueden aumentar la carga emocional de quienes ya atraviesan una situación de vulnerabilidad.

Ante este panorama, Bucaramanga ha puesto en marcha diferentes esfuerzos para atender de manera oportuna a las personas que necesitan ayuda. Depresión, ansiedad, angustia, estrés, ataques de pánico y otras manifestaciones de afectación emocional requieren ser tomadas en serio. Buscar ayuda profesional no debe ser visto como una señal de debilidad, sino como una medida de cuidado y protección.

También es importante que familiares, amigos, docentes y compañeros aprendan a reconocer posibles señales de alarma. Cambios repentinos de ánimo, aislamiento social, tristeza persistente, preocupación o miedo intensos, sentimientos de culpa, pérdida de interés por actividades habituales, cansancio constante, alteraciones importantes del sueño o la alimentación y dificultades para cumplir con las responsabilidades cotidianas pueden ser señales de que una persona necesita apoyo.

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La prevención del suicidio requiere atención a la salud mental durante todo el año.
La prevención del suicidio requiere atención a la salud mental durante todo el año.

Cuando estos cambios aparecen o se presentan de manera intensa, es importante buscar orientación profesional. Una conversación oportuna, el acompañamiento de una persona de confianza y el acceso a los servicios de salud pueden ser pasos fundamentales para enfrentar una crisis.

En Bucaramanga también está disponible, las 24 horas y de manera gratuita, la Línea de Primeros Auxilios Psicológicos ‘Espérame’, destinada a brindar atención y acompañamiento a ciudadanos que atraviesen una crisis de salud mental. De acuerdo con la Secretaría de Salud y Ambiente de Bucaramanga, quienes necesiten ayuda pueden comunicarse por WhatsApp al 322 964 3755.

También está disponible la línea nacional 106, habilitada por el Ministerio de Salud y Protección Social para brindar orientación en salud mental. Ante una emergencia inmediata o un riesgo inminente para la vida, se debe acudir a los servicios de urgencias o solicitar ayuda de emergencia.

Las cifras conocidas hasta ahora dejan un mensaje claro: la salud mental en Bucaramanga y su área metropolitana debe ser una prioridad.

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Prevención del Suicidio: del estigma a la empatía.
Prevención del Suicidio: del estigma a la empatía.

El aumento de los suicidios, la cantidad de intentos registrados y, especialmente, la afectación que se observa entre adolescentes y jóvenes requieren que las autoridades mantengan y fortalezcan las acciones de prevención, atención y seguimiento.

No se trata únicamente de reaccionar cuando ocurre una tragedia. El reto está en llegar antes: escuchar a tiempo, detectar las señales, facilitar el acceso a profesionales, acompañar a las familias y garantizar que niños, adolescentes y jóvenes encuentren espacios seguros para hablar sobre lo que sienten. La gravedad de las cifras exige que este tema permanezca en la agenda pública y que las respuestas sean sostenidas, cercanas y oportunas.

El Informe de Calidad de Vida de Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos vuelve a poner esta realidad frente a la ciudadanía. Ahora corresponde a las instituciones, al sistema de salud y a las familias convertir esa alerta en acciones concretas.

Cabe señalar que el programa BMCV cuenta con el respaldo de Prosantander, la Cámara de Comercio de Bucaramanga, la UIS, la UNAB, Vanti, ARIS Mining, la Fundación Corona y Vanguardia. Además, este año se sumó la FOSCAL.

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