Bucaramanga no cambia únicamente con grandes obras. También lo hace cuando un motociclista respeta el semáforo, cuando un peatón utiliza las ‘cebras’, cuando alguien deposita correctamente las basuras en la caneca o cuando, en medio de las diferencias, se elige la tolerancia antes que la confrontación.

Ser buen ciudadano no es solo cumplir una norma. Es saludar, ser amable, no botar la basura a la calle, cruzar por la ‘cebra’, respetar un semáforo y entender que la ciudad también es nuestra casa. Bajo esa premisa nació ‘Ser Buen Bumangués’, una campaña que busca convertir los buenos hábitos en una forma de vivir Bucaramanga.
La iniciativa, promovida por el alcalde Cristian Portilla, tiene un propósito que va más allá de hacer pedagogía sobre las normas: recuperar el orden, fortalecer la convivencia y recordarles a los bumangueses que cada comportamiento individual impacta la ciudad que compartimos.

La estrategia, titulada ‘Ser buen bumangués: se nota, se vive y se siente’, lleva el mensaje a colegios, universidades, parques y diferentes escenarios para hablar de cultura ciudadana.

La campaña cuenta con dos ‘personajes’ que ayudan a llevar este mensaje a públicos de todas las edades.
LEO representa el respeto por la ley y la educación ciudadana. Es la voz que recuerda que las normas existen para proteger la vida, ordenar la convivencia y garantizar que todos podamos disfrutar de la ciudad.
LIA representa el liderazgo, la identidad y el amor por Bucaramanga. Su mensaje parte de una idea sencilla: sentirse orgulloso de ser bumangués también significa cuidar la ciudad, participar en su transformación y dar ejemplo.
Ambos acompañan una estrategia que tiene como uno de sus pilares el Decálogo del Buen Ciudadano, una herramienta pedagógica que reúne diez acciones para transformar pequeños comportamientos en grandes cambios colectivos.
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Cruzar la calle por las esquinas, respetar las señales de tránsito, saludar, cuidar el entorno y pensar en el bienestar de los demás hacen parte de este compromiso. Los ciudadanos pueden firmar simbólicamente el decálogo, como una manera de asumir que construir una mejor Bucaramanga también depende de ellos.
En este propósito, la participación de Vanguardia, a través de su iniciativa Somos Cívicos, adquiere especial importancia.
El periodismo también tiene un papel en la construcción de ciudadanía. No se trata únicamente de contar lo que ocurre en Bucaramanga, sino de generar conversaciones sobre la ciudad que queremos y la responsabilidad que tenemos frente a ella.
Así, ‘Ser buen bumangués’ y ‘Somos cívicos’ encuentran un punto de encuentro: la convicción de que una mejor ciudad se construye entre todos.

La estrategia oficial es coordinada por el gestor cultural Alfonso Becerra, de la mano incluso de los miembros del gabinete municipal.
Hoy, los motociclistas también son protagonistas. Como la cultura ciudadana se demuestra en las calles, este 3 de septiembre, desde las 9:00 de la mañana, el parque Antonia Santos, en el Centro de Bucaramanga, es escenario de una toma de promoción de la buena cultura ciudadana dirigida especialmente a estos conductores.
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Ser buen bumangués no requiere grandes esfuerzos ni gestos extraordinarios. Empieza con algo tan sencillo como pensar que detrás de cada norma hay otra persona; que detrás de cada espacio público existe una responsabilidad compartida y que detrás de cada buen comportamiento hay un ejemplo que alguien más puede seguir.
Porque cuando respetamos, cuidamos y damos ejemplo, se nota. Cuando hacemos de esos comportamientos un hábito, se vive. Y cuando todos entendemos que Bucaramanga es nuestra ciudad, se siente.















