Un juez falló a favor de un trabajador de 62 años que fue despedido tras alimentar a perros callejeros en la entrada de un complejo vacacional en Barú. La empresa deberá reincorporarlo y reconocer sus derechos laborales.

La polémica desatada por el despido en enero pasado de un trabajador de 62 años en la cadena hotelera Decameron, en su sede de la turística isla de Barú, Cartagena, concluyó con un desenlace positivo para el empleado afectado. Además: Iván Duque recibe el alta médica en Bogotá: “Ya estoy bien, gracias a Dios”
Un juez ordenó el reintegro del trabajador de 62 años que fue despedido por la cadena hotelera en su sede de Barú, quien alimentaba a un grupo de perros callejeros cerca de la entrada del complejo vacacional.
¿Recuerdan al trabajador que echaron del Decameron de Barú por alimentar a un perrito sin hogar? ¡Un juez ordenó su reintegro! 👏🏻
— Andrea Padilla Villarraga🐆 (@andreanimalidad) March 17, 2025
¿A quien carajos se le ocurre castigar la solidaridad, la bondad, la empatía? Siempre hay que estar con los indefensos. Siempre. Sin vacilaciones.… pic.twitter.com/X3eZcJPV9q
¿Por qué despidieron al trabajador por ayudar a los perros callejeros?
El fallo, celebrado por defensores de los derechos laborales y animalistas, marca un precedente en casos que involucran la solidaridad con los animales y la justicia laboral. Otras noticias: “No te canses de luchar por la paz”: ‘Pepe’ Mujica envía mensaje de apoyo a Petro
El trabajador, quien tenía más de 20 años de servicio en el hotel y estaba a un año de pensionarse, fue desvinculado a finales del mes de enero.
Según indicó la cadena hotelera, el despido se debió a que el empleado tomó sin autorización carne de cerdo destinada a los empleados para alimentar a los perros callejeros.

La decisión del juez: razones para ordenar el reintegro de empleado que alimentaba a perros en isla de Barú
El juez, en su decisión, ordenó la reincorporación del empleado a su puesto de trabajo y solicitó garantías para su protección laboral, un fallo que fue celebrado por quienes consideraban que la medida tomada por Decameron era excesiva e injustificada. Tenga en cuenta: Starbucks deberá pagar US$50 millones a cliente por graves quemaduras con un té caliente
El despido del empleado que alimentaba a perros callejeros en la isla de Barú generó una ola de reacciones en redes sociales, especialmente por parte de colectivos animalistas y figuras públicas como la senadora Andrea Padilla.
¿A quien carajos se le ocurre castigar la solidaridad, la bondad, la empatía? Siempre hay que estar con los indefensos. Siempre. Sin vacilaciones”, publicó en su cuenta X la congresista celebrando la decisión judicial.


















