Sergio Torres, primo del niño Kevin Acosta, contradice punto por punto las versiones del Gobierno sobre la negativa familiar a operar al menor y denuncia que varios pacientes están sin medicamento desde diciembre.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Sergio Torres, primo de Kevin Acosta, quien también padece hemofilia, salió al frente para confrontar directamente las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien había señalado que la familia del niño rechazó una intervención quirúrgica.
En entrevista con Blu Radio, Torres aseguró que esa versión no solo es falsa, sino peligrosa: “La información que le suministran al presidente es totalmente errada”. Lea también: Petro desata controversia tras divulgar la historia clínica del niño Kevin Acosta
¿Por qué la cirugía no era posible sin el medicamento?
El punto central de la contradicción gira en torno al protocolo médico para pacientes con hemofilia. Torres, quien vive la misma condición, explicó que operar a una persona con hemofilia sin contar previamente con el factor de coagulación y unidades de glóbulos rojos equivale a una sentencia de muerte. “Si se le empieza a hacer la incisión, empieza a salir demasiada sangre... es como si usted tiene un tubo de agua y lo rompe y no cierra la llave de paso”, describió.
Según Torres, Kevin ya presentaba una hemorragia interna cuando llegó al hospital de Pitalito, y ese centro médico no tenía el medicamento necesario. La familia no rechazó la cirugía: simplemente no existían las condiciones mínimas para realizarla de forma segura.

El Emicizumab: dónde y cuándo se aplicó por última vez a Kevin Acosta
Torres también desmintió la versión oficial sobre la última aplicación del medicamento Emicizumab. El Gobierno situó esa dosis en Pitalito, pero el primo asegura que ocurrió en diciembre pasado, en el municipio de Charalá, Santander, y que la Nueva EPS sabía en todo momento dónde estaba el paciente. Lea: La historia de Kevin Acosta: el niño que murió esperando un medicamento que nunca llegó
El problema, sostiene, fue que tras cambios en las IPS contratadas por la entidad, los pacientes quedaron desprotegidos sin ningún tipo de transición o garantía en el suministro.

Una familia entera de Santander en riesgo
La situación de Kevin no es un caso aislado dentro de la familia. Sergio Torres y su hermano gemelo, ambos hemofílicos, recibieron su última dosis el 2 de diciembre pasado. Otros dos primos —un niño de 30 meses en Bogotá y uno de 10 años en el Cesar— llevan el mismo tiempo sin acceso al tratamiento. Entérese: Muerte de niño con hemofilia: Ministro de Salud ordena investigación y determinar los responsables
“Tememos por nuestra vida como familia y tememos que seamos el próximo Kevin de Colombia ante la negligencia del Estado”, advirtió Torres.
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La historia clínica revelada, un agravio adicional a la tragedia por muerte de Kevin Acosta
Más allá del debate médico, Torres señaló dos episodios que la familia considera especialmente lesivos. El primero es la divulgación pública de la historia clínica de Kevin por parte del presidente y el Ministerio de Salud, un acto que calificó como “lamentable e inhumano” y que, a su juicio, viola los derechos a la privacidad y protección de datos de los pacientes. Lea también: Caso Kevin Acosta: Petro niega responsabilidad en muerte del niño y dice que madre rechazó cirugía
El segundo fue el cuestionamiento del ministro de Salud por el hecho de que el niño montara bicicleta. Torres rechazó esa crítica con claridad: con el tratamiento adecuado, los pacientes con hemofilia pueden llevar una vida activa, practicar deporte e incluso competir en eventos de alto rendimiento. “No es que nos tengan que meter en una burbuja de cristal... nos sentimos victimizados y señalados como si no sirviéramos para la sociedad”.
La exigencia de la familia es concreta: una solución inmediata al acceso al factor de coagulación, antes de que otro caso como el de Kevin vuelva a repetirse.















