Dos fenómenos extremos coinciden sobre Colombia esta semana.

El Ideam confirma que entre el lunes y el miércoles una masa de partículas minerales proveniente del norte de África ingresará al país por el Caribe, justo cuando un frente frío intensifica las lluvias, el oleaje y el riesgo de deslizamientos en más de una docena de departamentos.
Colombia vive esta semana una situación climática inusual. Dos fenómenos atmosféricos convergen simultáneamente sobre el territorio nacional: una nube de polvo del desierto del Sahara que avanza desde el norte de África arrastrada por los vientos alisios del Atlántico y un frente frío proveniente del Atlántico Norte que ya está generando aumentos de precipitaciones, vientos fuertes y oleaje elevado en el litoral caribeño.
La combinación de ambos eventos ha puesto en alerta a las autoridades meteorológicas, ambientales y de gestión del riesgo. Además: Alerta por el tercer frente frío en el país: estas son las zonas más afectadas

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) confirmó que el ingreso del polvo sahariano al país se espera entre el lunes y el miércoles de la última semana de febrero, con impacto inicial sobre la región Caribe y posible extensión hacia el oriente del país, particularmente en los departamentos de La Guajira, Norte de Santander, Vichada, Arauca, Casanare, Meta y Boyacá.
La intensidad del fenómeno se califica entre leve y moderada, aunque sus efectos sobre la calidad del aire y la salud pública no son menores. Lea también: Crónica de las 72 horas que sumergieron a Córdoba: cuando el agua destruyó todo a su paso
El meteorólogo Max Henríquez Daza alertó a través de sus redes sociales que la masa de polvo ya transita sobre el Atlántico en dirección al Caribe colombiano.
Se trata de una masa de aire muy seca y cargada de partículas minerales finas que se forman en el Sahara y se desplazan hacia el occidente, impulsadas por los vientos ecuatoriales.
Este desplazamiento es un fenómeno periódico, aunque no siempre alcanza la misma intensidad ni coincide con condiciones atmosféricas tan complejas como las actuales. Le puede interesar: Más de 254.000 personas afectadas por las lluvias en Colombia: Córdoba concentra la mayor emergencia
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Riesgo respiratorio para poblaciones vulnerables
Para los habitantes de las zonas afectadas, el efecto más inmediato será el deterioro de la calidad del aire. Las partículas que componen la nube sahariana son de distinto tamaño, y las más finas pueden penetrar profundamente en el sistema respiratorio, desencadenando síntomas como tos, irritación de garganta, congestión nasal y malestar ocular.

Las personas con asma, enfermedades respiratorias crónicas, niños y adultos mayores son los grupos más expuestos.
Las autoridades sanitarias recomiendan evitar actividades prolongadas al aire libre mientras dure el fenómeno, usar tapabocas y gafas de protección en exteriores, mantener puertas y ventanas cerradas cuando la bruma sea densa y lavarse con abundante agua los ojos y las manos si se percibe la presencia de partículas en el ambiente.
También se recomienda cubrir los pozos de agua para evitar su contaminación. En algunas zonas, el cielo podría adquirir un tono más opaco o brumoso de lo habitual, afectando además la visibilidad vial y el tráfico aéreo.
Frente frío trae lluvias fuertes y oleaje de hasta 3,2 metros
Paralelo al polvo africano, el frente frío que actualmente cruza el mar Caribe colombiano ha activado una alerta de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y de la Dirección General Marítima (Dimar).

Según el Ideam, entre el 22 y el 26 de febrero se prevé un aumento de precipitaciones en las regiones Insular, Caribe, Andina y Pacífica, con especial atención en el Golfo de Urabá y los departamentos de Córdoba, Sucre, Bolívar, Atlántico, Magdalena, Cesar, el centro y sur de La Guajira, Antioquia, Norte de Santander, Caldas, Risaralda, Quindío, Tolima, Huila, Valle del Cauca, Cauca, Nariño y Chocó.
La Dimar reporta vientos del norte-noreste entre 30 y 50 kilómetros por hora y alturas de ola que oscilarán entre 2,3 y 3,2 metros en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina e Islas Cayos del Norte, con oleaje de entre 2 y 3 metros en sectores del litoral de Bolívar, Atlántico y Magdalena.
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Estas condiciones representan un riesgo directo para pescadores, embarcaciones menores y actividades turísticas en zonas costeras. Además: Inundaciones en Montería dejan 50 mil afectados y obligan suspensión de clases rurales
La UNGRD advierte que la combinación de lluvias intensas y vientos fuertes incrementa la probabilidad de deslizamientos de tierra, crecientes súbitas e inundaciones, especialmente en zonas ribereñas y de alta pendiente. En la región Pacífica, las autoridades solicitan monitorear laderas, activar alertas tempranas y evitar el tránsito por vías rurales durante los episodios de lluvia intensa.
Recomendaciones por región y coordinación institucional
El Ideam ha solicitado a los organismos de emergencia, encabezados por la UNGRD, activar y fortalecer los planes de contingencia y el monitoreo permanente.

En el litoral Caribe, las recomendaciones incluyen vigilar zonas costeras críticas, asegurar techos e infraestructura liviana, informar a pescadores y al sector turístico para que se alejen de la costa y reportar cualquier anomalía a las autoridades locales.
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Se insta también a no transitar por zonas inundadas, consumir únicamente agua potable y evacuar a tiempo si así lo indican las autoridades.
Tanto el Ideam como la Dimar recuerdan a la ciudadanía que la información actualizada sobre el comportamiento de estos fenómenos puede consultarse en sus páginas oficiales y en los boletines técnicos que se publicarán durante los próximos días.
Ante la excepcionalidad de la semana climática que se avecina, las autoridades hacen un llamado a mantenerse informados y a no subestimar la combinación de condiciones que, aunque ninguna resulte catastrófica por separado, juntas configuran un escenario de riesgo que requiere atención y precaución de toda la ciudadanía.
















