domingo 21 de junio de 2020 - 12:00 AM

Millonarias inversiones y una baja calificación para el estadio Alfonso López

Alrededor de $40 mil millones en los últimos siete años no han sido suficientes para que el estadio Alfonso López se ubique entre los mejores escenarios del país y así lo ratificó la Fifa recientemente, en un informe de las sedes que aspiran al Mundial Femenino de 2023.
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Muchas veces en el fútbol se presentan casos en los que un jugador es comprado por altas sumas de dinero, pero al final su rendimiento no es acorde al precio que pagaron por él.

Algo similar ocurre con el estadio Alfonso López, donde las millonarias inversiones en los últimos años, que rondan los $40 mil millones, no fueron suficientes para que la Fifa le diera una buena calificación de cara a la aspiración de ser sede del Mundial Femenino de 2023.

El máximo escenario de los santandereanos recibió una nota de 2.4 que lo ubica como el tercer peor estadio de los 10 que postuló Colombia, en el que el Hernán Ramírez Villegas, de Pereira, al que le invirtieron $30 mil millones para su remodelación en 2011, es el mejor calificado (2.9.).

Una calificación, que después de las constantes adecuaciones de los últimos años, se esperaba que fuera mejor.

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Y es que desde el 2013, a la casa del Atlético Bucaramanga le han realizado inversiones para mejorar su aspecto, que si bien es cierto cambió, no se perciben los ajustes necesarios para pensar en un estadio de talla mundial.

También llama la atención las demoras en las entregas de las obras, adiciones de última hora y una curiosidad: cuando se inició la remodelación de 2016, no se instalaron los baños en la tribuna oriental.

Justamente, obras como la del reforzamiento estructural, en 2015, hacen parte de investigaciones relacionadas con hechos de corrupción.

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Mientras que personalidades del deporte, como el ciclista Víctor Hugo Peña hace un llamado en su cuenta de Twitter a invertir, por ejemplo, en comprar al Atlético Bucaramanga y fortalecer sus divisiones menores; fortalecer al equipo profesional de baloncesto; o respaldar los procesos en el atletismo; el Indersantander ya anunció más inversiones en el estadio para cumplir con la normativa de la Fifa.

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LA CALIFICACIÓN DEL ESCENARIO Y LAS PRÓXIMAS OBRAS

El informe de la Fifa con relación al estadio Alfonso López señala que cumple con las condiciones mínimas exigidas, con una calificación de 2.4, pero hace reparos “en las dimensiones de las zonas del terreno de juego, que incluye el espacio adyacente a la cancha, son ligeramente más pequeñas que lo que demanda” esta organización. También indica que la cubierta solo cubre la parte superior de la tribuna principal, occidental. Además considera que la accesibilidad al escenario, las localidades y aseos accesibles hay que aumentarlos.

Pedro Carrillo, director del Indersantander, explicó que “las adecuaciones del estadio, si Bucaramanga es sede del Mundial, están contempladas en el Plan de Desarrollo. Se haría la inversión de la nueva gradería, se haría un anillo por encima de oriental, para llegar a un aforo de 32 y 33 mil personas”.

Y con respecto a los accesos, Carrillo aseguró que “sí se mejorarían, hay un diseño del nuevo edificio del Indersantander, y se pueden ampliar las vías de acceso. Además se quiere hacer una pista atlética dentro del estadio, que dejarían la cancha mejor ubicada y con las medidas máximas”.

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IRREGULARIDADES CONTRACTUALES

A pesar de las millonarias inversiones en las últimas dos administraciones departamentales, el estadio Alfonso López continúa sin cumplir los requisitos para subir de categoría en las evaluaciones de la Fifa.

Esto debido, en parte, a una constante en este tipo de contratos: el mal manejo de los recursos destinados para “mejorar” el escenario.

Así quedó evidenciado con la apertura de la investigación realizada por la Fiscalía General por las presuntas irregularidades contractuales presentadas en la adjudicación y la ejecución del contrato 766 de 2015, mediante el cual la administración del hoy senador Richard Aguilar, (hermano del actual gobernador, Mauricio Aguilar), contrató las obras para el reforzamiento estructural del estadio Alfonso López, contrato que inició costando de $15.278’888.802,26, pero que terminó valiendo $24.111’472.442,28, debido a las adiciones.

Según las investigaciones de la Fiscalía, la exsecretaria de Infraestructura Departamental, quien era la funcionaria encargada del proceso licitatorio, junto con su esposo, Lenin Darío Pardo, habría pactado con el contratista Octavio Reyes Sarmiento, el pago de una coima cercana a los $2.900 millones para direccionar la licitación a favor de Reyes Sarmiento.

Por estos hechos de corrupción, la exsecretaria de Infraestructura, Claudia Toledo Bermúdez, su esposo, Lenin Darío Pardo y Andrés Díaz Gutiérrez, se encuentran afrontando un juicio penal en su contra por los delitos de interés indebido en la celebración de contratos, peculado por apropiación y falsedad en documento privado.

Aunque el proceso se encuentra en fase de preparación para juicio, la audiencia está suspendida toda vez que Toledo y Pardo buscan un principio de oportunidad a cambio de proporcionar información sobre el “carrusel de corrupción” que se habría presentado en otros contratos al parecer con el aval del exgobernador Richard Aguilar.

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LAS INVERSIONES DESDE 2013

El 17 de abril del 2013, la Secretaría de Transporte e Infraestructura y la Unión Temporal Obra Estadio 2013 firmaron un contrato por un valor de 4.782’925.610,07, con la idea de cambiarle la imagen al vetusto escenario.

Se decidió trabajar en 10 ítems fundamentales, entre ellos: tribunas, cancha y parqueaderos.

EL 22 de abril de 2015 iniciaron las obras del reforzamiento estructural, contrato firmado entre la Secretaría de Infraestructura de Santander y la Unión Temporal Reforzamiento 2015, que tuvo un costo inicial de $15.278’888.802,26, pero al finalizar el 2015 se presentó una adición de $6.748’154.990,04. Sumada la interventoría, la obra tuvo un valor de $24.111’472.442,28.

En diciembre de 2016 se firmó un contrato por el Indersantander y el Consorcio Olímpico 2016, con un costo de $7.692’197.371,68, que tuvo como fin adecuaciones que comprendieron, entre otras, el cambio de la gramilla sintética a césped natural, tipo Bermuda 4-19, el levantamiento de la malla perimetral, la instalación de más de 10 mil sillas en el sector occidental y la instalación del equipo biomédico.

El contrato de obra 1017 del 8 de abril de 2019 para la adecuación de la red contraincendios del estadio Alfonso López. Adecuación y mejoramiento de la fachada occidental del escenario y mejoramiento de las áreas objeto de las actividades del reforzamiento en el sector oriental del estadio, con miras a complementar obras del reforzamiento estructural y también para ser sede del Torneo Preolímpico Sudamericano Sub 23 que se desarrolló entre los meses de enero y febrero de 2020. Este contrato inició costando $2.298’390.409,53 para ser ejecutado en tres meses pero tardó ocho y tuvo una adición en su valor por $1.117’474.278,74, para un valor total de 3.415’864.687.

ADICIONES “AJUSTADAS” A LA LEY

A pesar del millonario contrato para el reforzamiento estructural del estadio Alfonso López firmado en el 2015 por la administración de Richard Aguilar, el gobierno de Didier Tavera suscribió en abril del 2019 un nuevo contrato por $2.298’390.409,53, para la adecuación de la red contraincendios, el mejoramiento de la fachada occidental del estadio y realizar las obras complementarias tras las actividades del reforzamiento en el sector oriental del estadio, como las baterías sanitarias y así cumplir con los requisitos de Conmebol para ser sede del Preolímpico sub 23.

Aunque el contrato, adjudicado al Consorcio LC – Estadio 2019, (conformado por Stinco SAS con el 90% de la participación accionaria y Leonardo Cotes con el 10%), debía ejecutarse en tres meses, es decir, debía estar listo en julio del año anterior, las obras del estadio solo se culminaron hasta finales del 2019. Además de los retrasos en los trabajos de la obra, el 27 de noviembre del 2019, un mes antes de terminar la administración de Didier Tavera, el exsecretario de Infraestructura departamental, Carlos Díaz Barrera, aprobó un adicional presupuestal por $1.117’474.278,74, es decir 49% más del valor inicial del contrato, un 1% por debajo de lo máximo permitido por la Ley.

Así las cosas, el contrato que inició costando $2.298’390.409,53 para ser ejecutado en tres meses, terminó valiendo $3.415’864.687 y tardó ocho meses en la ejecución de sus obras.

“Las obras iban avanzando y estaban a punto de terminar, pero como la Conmebol hizo algunas recomendaciones para cumplir con los requisitos exigidos, se tuvo que hacer una adicional al contrato por cerca de $1.000 millones, para realizar esas obras que ahora pedían y poder cumplir. Pero toda la contratación estuvo en manos de la Secretaría de Infraestructura, no del Indersantander”, explicó Diego Mancilla, exdirector del Indersantander.

Autores:

Néstor González

Óscar Rey

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