El más reciente informe de la organización Human Rights Watch, HRW reveló ayer la preocupante situación de los sucesores de los paramilitares.
Publicado por: COLPRENSA
'Herederos de los paramilitares: la nueva cara de la violencia en Colombia', como fue denominado el documento, devela sobre lo que ha ocurrido después de la última desmovilización de las Autodefensas, en el 2006.
Según el organismo, ellos han cometido masacres, ejecuciones, desplazamientos forzados, violaciones sexuales y extorsión, al igual que durante 20 años lo hicieron sus predecesores.
El informe fue realizado después de dos años de investigaciones en siete regiones del país, concluyendo que el paramilitarismo tiene una fuerte presencia y acción en Medellín, el Urabá chocoano, Meta y Nariño. Según el organismo, en estas zonas atacan a menudo defensores de derechos humanos, sindicalistas y víctimas de los paramilitares.
'Independientemente de cómo se les llame a estos grupos (paramilitares, bandas criminales u otra denominación) no debe minimizarse el impacto que tienen actualmente para los derechos humanos en Colombia', aseguró José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW. 'Al igual que los paramilitares, estos grupos sucesores cometen gravísimas atrocidades y deben ser detenidos', agregó.
Vínculos con autoridades
También indica la HRW que hay vínculos entre autoridades y esos nuevos grupos paramilitares, ante lo cual el ministro de Defensa, Gabriel Silva, respondió que 'esa es una versión ilógica, política, que no se basa en la realidad, son especulaciones, son generalidades y es una mentira'.
Por otra parte El ministro de Defensa, Gabriel Silva Lujan, desestimó el informe sobre el presunto fracaso paramilitar en Colombia y aseguró que la ONG tiene opiniones equivocadas, sesgadas e intenciones políticas.













