Hace 50 años se encendieron por primera vez las alarmas sobre el grave problema de erosión que vive Bucaramanga. Una serie de estudios geológicos encontraron que cerca de 10 kilómetros de escarpa que bordea la meseta, sobre la cuál se construyó la ciudad, no eran estables.
Publicado por: NOHORA CELEDÓN.
El riesgo de erosión en la ciudad siempre existió, pero con el crecimiento de la población, que se cuadriplicó entre 1918 y 1950, la problemática se hizo más evidente.Ante esa situación varias instituciones, entre ellas la Alcaldía de Bucaramanga, crearon la Corporación para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, cuya función principal era controlar el problema de erosión en el área metropolitana.Desde ese entonces, hasta ahora, los recursos que se han invertido en la realización de obras para controlar la erosión en la ciudad equivalen a US$150 millones, cerca de $300 mil millones, en dólares de 2009, sin contar los costos de reubicación de las personas que viven en zonas de alto riesgo, ni los costos ambientales incalculables, pues cada metro de la meseta que se desprende se lleva a su paso árboles mientras destruye el hábitat de especies silvestres.Desde 1985 hasta el 2006, la Corporación invirtió $43 mil millones en el plan maestro de alcantarillado, $48 mil millones en control de cauce $16 mil millones en estabilización de taludes $3 mil 470 millones en adquisición de predios y $4 mil 451 millones en manejo de tierras.Estos recursos han provenido de diferentes fuentes, entre las que están el Gobierno Nacional, a través del Fondo Nacional de Regalías y el Consejo Nacional de Política Económica y Social, Conpes, con recursos del municipio y de cooperantes internacionales.Germán Cobos Miranda, subdirector de Gestión Ambiental Urbana de la Cdmb, reconoce que aún hacen falta muchas obras por hacer y recursos por invertir, para solucionar, de una vez por todas, el problema de la erosión. Pero admite que si se sigue construyendo al borde de la escarpa, y si no se controla la proliferación de asentamientos humanos en zonas en riesgo, el problema nunca terminará.Dinero para las obrasSegún los cálculos del geólogo Jaime Suárez, quien asesoró el plan de control de erosión en Barranquilla, faltaría un billón de pesos para controlar, definitivamente, el problema de la erosión en el Área Metropolitana de Bucaramanga, de aquí a 30 años.Un billón de pesos es lo que costaría construir 5 embalses de tona, 7 viaductos de la novena, 2 Metrolíneas, y unos articulados, pagar mil 941 salarios mínimos y hacer el teleférico a Morrorrico.El presupuesto realizado por el experto incluye planes de erosión de cauces, estabilización de taludes de la escarpa occidental y los de Girón, Piedecuesta y Floridablanca, adquisición de predios en el AMB y remodelación urbana en la zona de escarpa y en los ríos y quebradas.Sin embargo, en los cálculos preliminares de la actualización del plan general de la erosión, que adelanta la Cdmb, han estimado que para la ejecución de este proyecto se necesitarían cerca de 370 mil millones de pesos.Cobos aclara que las obras para el caudal de los ríos Frío y de Oro y de los cuales en este momento se adelantan dos estudios de amenazas por inundación, sumados implican una inversión de la Cdmb por el orden de los $566 millones.Por otro lado, en acuerdo con la UIS y la Alcaldía de Bucaramanga adelantan un estudio de amenaza, vulnerabilidad y riesgo de la comuna 14, donde se ubica Morrorrico, uno de los puntos más críticos de la erosión en Bucaramanga, por su densa población.Sin embargo, el nuevo plan para controlar la erosión, aún se está diseñando, y no es claro de dónde vendrán los recursos para financiarlo.Trabajo en des-conjuntoEn este momento el plan de erosión no está actualizado y las actividades que se realizan para controlar la erosión son lideradas por la Corporación.Para Jaime Suárez, desde que la Cdmb fue designada como autoridad ambiental y se le adjudicaron otras funciones además de la del control de la erosión, en 1992, las administraciones municipales no han tomado el tema como prioridad. 'Los municipios no trabajan en conjunto, Barranquilla es una ciudad con un problema de erosión menor que el de nosotros y ellos invierten más en el tema, pero por que son un distrito metropolitano, lo que les facilita adquirir recursos y por que tienen voluntad política para hacerlo', señaló.Germán Cobos coincidió con en que un plan de erosión no se puede diseñar con una sola ciudad, por es un problema que las afecta a todas e indicó que la Corporación ha trabajado por cohesionar a las administraciones del área metropolitana para lograr un trabajo mancomunado, pues sería más fácil obtener los recursos que se requieren si se pidieran como distrito metropolitano. Para Jaime Suárez, el proceso de actualización del plan de erosión ha sido muy lento y las políticas administrativas han sido reactivas y no preventivas: 'Esperan a que se caiga la casa y después van a mirar, por que sin recursos destinados para eso no pueden hacer nada', indicó.Añadió que aunque la labor que ha hecho la Cdmb es fundamental para controlar la erosión, es necesario que las administraciones municipales ejerzan un papel más activo en la solución del problema, si no la escarpa seguirá cayéndose a pedazos, con todos los costos sociales, ambientales y económicos que esto implica.INVERSIONES EN LA ACTUALIDADEn la actualidad la Cdmb invierte 10 mil millones de pesos en obras en 23 zonas críticas de 20 barrios de la zona occidental.Para proyectos de control de erosión lateral en los cauces de los ríos y quebradas, la Corporación invierte $20 mil millones. Y en proyectos de diagnóstico y actualización del plan general de erosión, la autoridad ambiental invierte cerca de 570 millones de pesos.LA VOZ DE LOS CONSTRUCTORESAunque las zonas críticas con problemas de erosión no se pueden recuperar para la construcción, la falta de control sobre este problema, hace que cada vez se pierda más terreno para construir y se encarezca más el suelo de la ciudad.'De nada sirve hacer trabajos para controlar la erosión y reubicar a las personas si siguen asentándose en esos lugares', señaló Sergio Luna, gerente regional de Camacol.Según el dirigente gremial, las empresas constructoras vinculadas a Camacol, hacen sus respectivos estudios de suelos antes de hacer las obras, pero los asentamientos ilegales siguen construyéndose.













