Google continúa buscando un balance entre el cumplimiento de las normas impuestas por el gobierno de China y el cumplimiento de su propio compromiso de dar a los ciudadanos de la república popular un acceso cada vez mayor a la información.
Publicado por: JUAN MARTÍNEZ MARTÍNEZ
Ahora la empresa tendrá al menos año más de plazo para encontrar ese elusivo punto medio, al tiempo que compite con proveedores de servicios locales que sí juegan según las reglas del gobierno chino, y que tienen un número de usuarios varias veces mayor que el del gigante del Internet en el país.Redirección no-automáticaA inicios del año Google notificó que durante diciembre de 2009 sus servidores habían recibido un ataque informático proveniente de China. La compañía informó además que una gran cantidad de las cuentas de correo comprometidas en el ataque pertenecían a miembros de grupos defensores de los derechos humanos.Días después Google indicó que sólo mantendría en funcionamiento su portal Google.cn y seguiría operando en China si se le permitía entregar a sus usuarios resultados de búsqueda no censurados. Pero en China el gobierno tiene prohibidas ciertas páginas con contenido no apropiado, y modera la opinión de algunos usuarios en la Red.Entonces, como último e incierto recurso, Google decidió redirigir automáticamente a los visitantes de Google.cn al portal de búsquedas de Hong Kong, desde donde podía entregar resultados sin moderación del gobierno continental de China.Como era esperable, el gobierno de China estuvo en desacuerdo con la medida. Fue en ese momento cuando Google realizó una maniobra cuestionable; reemplazó su logotipo y la barra de texto en Google.cn por una imagen que simula el portal original. Presionar esa imagen redirige a los usuarios al portal de Hong Kong.Pocos esperaban que esta estrategia permitiera a Google mantener su licencia de funcionamiento en China.Al menos otro año de operacionesContra todo pronóstico, el gobierno de China decidió renovar la licencia de Proveedor de Contenidos de Internet a Google esta semana, decisión que será revisada en 12 meses. Ahora la compañía, que en un comunicado oficial había estimado un su salida del país 99% probable, tendrá un año más para cautivar a los ciudadanos del país con más internautas del mundo.Y es que el gigante del Internet no es tan grande en China: según la firma Analysys International la cuota de mercado del buscador de la empresa es de 30%; cinco puntos más baja de lo que era durante el último trimestre de 2009 y una cantidad modesta comparada con la cuota de 64% que tiene el líder local Baidu, que no discute con las políticas de filtrado del gobierno chino.Desafortunadamente para Google, una empresa que a veces contraviene la estrategia para actuar de acuerdo a sus principios, la redirección de los visitantes de Google.cn al portal de Hong Kong no es una solución final; los internautas en China continental obtienen allí resultados no censurados, pero no pueden acceder a las páginas con material ofensivo o políticamente sensible que el gobierno prohíbe.Google tendrá que decidir si continuará complicando el proceso de búsqueda a sus usuarios, para darles resultados libres de la censura en la que se empeña un gobierno que puede quitarle su licencia de funcionamiento, o si se concentrará en ganar más adeptos en un país que podría sumar varios miles de millones de dólares a sus ingresos anuales.Apple abrirá 800 puntos de venta en ChinaLa fiebre por los dispositivos portátiles y ordenadores de Apple alcanza una temperatura normalmente alta dentro de la gran muralla de China. Lo extraño es que la mayoría de ciudadanos en el país ha adquirido estos dispositivos en el mercado negro, y no en una tienda certificada o a través de un operador de telefonía móvil.Decidida a cambiar la situación, la empresa abrirá una segunda tienda en el país ubicada en Shanghái, que con sus 1500 metros cuadrados será mucho más grande que su tienda de Pekín, y a la que seguirán otras 25 tiendas y cerca de 800 nuevos puntos de venta certificados que la compañía abrirá durante los próximos dos años.En China, sin embargo, Apple se enfrentará a un mercado donde la penetración de los teléfonos inteligentes que utiliza Android ha sido elevada, y que tiene competidores como Lenovo, una empresa que en occidente sólo vende ordenadores pero que decidió lanzar su teléfono LePhone en China, a un precio inferior a la mitad del costo de un iPhone.Gobierno australiano no censurará el Internet, por ahoraAl menos un año ha sido aplazada la implementación de una ley que obligaría a los Proveedores de Servicios de Internet (ISPs) australianos a denegar el acceso de los ciudadanos del país a un listado de sitios Web calificados como no apropiados por el gobierno.El Ministro de Comunicaciones e Internet del país Stephen Conroy ha impulsado un plan de filtrado de contenido inapropiado que funciona de forma similar al de China: el gobierno crea y actualiza una suerte de lista negra de sitios de Internet, que se entrega a los ISPs para que se aseguren de que los ciudadanos no puedan acceder a estas direcciones Web.Hasta ahora los ISPs australianos han bloqueado voluntariamente portales con material ilegal según la constitución australiana, entre los que se encuentran los sitios de pornografía infantil o con información útil para criminales, un sistema que ha mostrado su eficacia en países como Inglaterra.Muchos de los opositores a plan del ministro Conroy proponen utilizar este mismo sistema en el país, en lugar de darle al gobierno un poder tan grande sobre el contenido disponible en la Red.Después de desatender a las inquietudes de varios grupos defensores de la libertad de expresión, académicos y expertos dentro de la industria tecnológica durante dos años, el ministro Conroy ha indicado esta semana que el filtrado no será obligatorio hasta que se realice una cuidadosa revisión de los criterios de clasificación que se utilizarían para declarar ciertos sitios de la Red como no apropiados.Y se espera que la revisión del sistema de clasificación de gobierno australiano dure al menos un año.













