El encuentro que realizaron los ponentes de la ley de víctimas de Senado con personas que han sufrido la violencia de los grupos al margen de la ley en Puerto Boyacá, Boyacá, se realizó con éxito y las propuestas de las víctimas fueron atendidas por los congresistas.

Publicado por: COLPRENSA
Según el senador del Partido Liberal Juan Manuel Galán, quien promovió la idea de ir hasta ese municipio para explicarles a las víctimas cómo avanza la iniciativa, "el simbolismo que tiene hacerlo en este lugar, que fue epicentro de la violencia narcoparamilitar y guerrillera en los años 80, donde miembros de los organismos de seguridad del Estado realizaron masacres y asesinatos, es muy importante para analizar el significado de esa época y estudiar la ley de víctimas a la luz de lo que significa ese pasado en puerto Boyacá".
Así mismo, el senador liberal cuestionó "si la ley de víctimas establece unas herramientas para la reparación a través de la verdad o simplemente es un cheque y una plata lo que se le va a dar a las víctimas para que olviden su pasado y reconstruyan su vida", por esa razón dijo, que "lo que espera una víctima para reconstruir su vida es la verdad como derecho fundamental para saber dónde está enterrado su ser querido y en qué circunstancias fue asesinado".
Precisamente, un integrante de la Red de Veedurías ciudadanas, José Navid Torres, le narró a Colprensa que durante la década de los 80 los grandes intereses de grupos al margen de la ley produjeron que la población civil sufriera las consecuencias y tuviera que "enterrar a sus propios hijos, padres y hermanos porque en muchos casos los grupos al margen de la ley erradicaban familias completas partiendo desde el niño más pequeño, hasta los abuelos con el ánimo de erradicar todo lo que se interpusiera a sus intereses".
Incluso Torres señala que "hay un 70 por ciento de víctimas que todavía no han denunciado muchos casos como la desaparición de sus familias y muertes violentas, situación que nos preocupa a nosotros como defensores de derechos humanos y veedores".
Por su parte, el director del Partido Liberal, Rafael Pardo, dijo que el hecho de hacer presencia en este municipio "tiene un gran significado porque Puerto Boyacá fue el epicentro de uno de los grupos armados que más daño le ha hecho a este país, un grupo financiado y organizado por el cartel de Medellín y con entrenamiento de extranjeros británicos e israelíes y que causó la muerte de muchos colombianos y muchos líderes políticos colombianos de varias comunidades políticas".
A su vez el ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras, dijo que "por el sitio, por lo que ha sido la historia de esta región de Colombia y por las personas que han concurrido a esta reunión puede apreciarse toda una generación de colombianos que fueron víctimas de la violencia a partir de los años 80".
Por esa razón el ministro celebró que se haya iniciado la votación del proyecto en el Senado.
La situación en esta zona del país durante la década del 80 fue tan grave que sólo hasta ahora se empiezan a conocer las primeras denuncias de la violencia en aquellos días. Lilian Monsalve, una de las víctimas del paramilitarismo contó que perdió a su hermano y su hijo a manos de los paramilitares.
"El 11 de noviembre de 1988 mi hermano vino a mi casa y se llevó a mi hijo de once años para dar una vuelta con él, a la venida iban pasando por el cementerio en donde se encontraron de frente con los paramilitares que estaban asesinando a una familia, por ser testigos del hecho también fueron asesinados", cuenta Monsalve.
Otra de las víctimas de la época es Maria Dilia Yepes de Gómez quien aún tiene que lidiar con la violencia de aquellos tiempos pues dos disparos provenientes de los paramilitares le causaron a su hermano la pérdida de la vista y un trauma sicológico, que según cuenta, "hará que lo traten en el hospital mental de por vida".













