Mundial de Fútbol
Viernes 19 de junio de 2026 - 06:46 AM

México vence a Corea del Sur con gol de Romo y avanza con dudas en su juego

El equipo logró imponerse tras un error rival y resistió la presión final en un duelo exigente que mantuvo la tensión hasta el cierre.

México vence a Corea del Sur con gol de Romo y avanza con dudas en su juego. | Foto: Colprensa
México vence a Corea del Sur con gol de Romo y avanza con dudas en su juego. | Foto: Colprensa

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Publicado por: Redacción Vanguardia

La misión estaba clara incluso antes de que rodara el balón. Tras el debut frente a Sudáfrica, la afición colombiana había dejado huella con su presencia en el Estadio Azteca. En Guadalajara, el reto era distinto: demostrar que México también podía sentirse local desde la tribuna.

Desde temprano, los aficionados comenzaron a llegar al estadio de las Chivas. Algunos vestidos de mariachi, otros de Papá Noel y hasta del Chapulín Colorado. Bajo un sol intenso, la fiesta se instaló en las gradas mucho antes del pitazo inicial.

Un primer tiempo con dudas y resistencia surcoreana

Cuando comenzó el partido, México salió decidido a despejar las dudas de su estreno. Sin embargo, enfrente tenía a una Corea del Sur ordenada, disciplinada y sin complejos. El primer aviso serio llegó al minuto 19, cuando un cabezazo del colombiano nacionalizado mexicano Julián Quiñones exigió una gran intervención del portero surcoreano.

La reacción en las tribunas fue inmediata. “¡Vamos, vamos México, vamos México!”, retumbó con fuerza.

En las pausas de rehidratación sonaba la música de banda, mientras la afición intentaba sostener el ambiente. Sobre el césped, Luis Romo destacaba en el mediocampo con claridad y despliegue, aunque los surcoreanos respondían con transiciones rápidas que mantenían en alerta a la defensa mexicana.

Con el paso de los minutos llegaron los primeros silbidos y algunos “buu”. Lejos de intimidarse, Corea del Sur ganó confianza, se adueñó del balón y empezó a acercarse con mayor frecuencia al arco defendido por Raúl Rangel.

México evidenció desgaste físico en el tramo final de la primera mitad. Mientras Corea del Sur crecía, apoyada en la firmeza de Kim Min-jae, el equilibrio de Kim Moon-hwan y la movilidad constante de Son Heung-min, los referentes del equipo local se apagaban. Julián Quiñones y Luis Romo perdían protagonismo, y ni siquiera el grito de “¡México lindo!” parecía capaz de reanimar al equipo.

Romo cambia el rumbo y México asegura la clasificación

México regresó al campo con otra actitud: más agresivo, decidido y con energía renovada, lo que contagió a los más de 45 mil espectadores presentes. La recompensa no tardó en llegar.

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Al minuto 50, un error del portero surcoreano cambió el rumbo del encuentro. El guardameta soltó el balón en una salida defectuosa y Luis Romo apareció para empujarlo a la red, desatando la euforia en Guadalajara.

La celebración fue colectiva. “Ay, ay, ay, ay, canta y no llores, porque cantando se alegran, cielito lindo, los corazones”, entonó la afición. Con el 1-0, la clasificación a los dieciseisavos de final parecía encaminada. Sin embargo, aún quedaba sufrimiento.

Corea del Sur se negó a rendirse y mantuvo vivo el partido hasta el final. Mientras la ola recorría las tribunas y los cánticos subían de intensidad, sobre la cancha México lidiaba con el espíritu combativo del rival.

El reloj avanzaba y la desesperación comenzaba a notarse en el conjunto asiático, que empezó a cometer faltas producto de la frustración. México, respaldado por su público, optó por administrar la posesión y proteger la ventaja.

México vence a Corea del Sur con gol de Romo y avanza con dudas en su juego. | Foto: Colprensa
México vence a Corea del Sur con gol de Romo y avanza con dudas en su juego. | Foto: Colprensa

Incluso tuvo la oportunidad de sentenciar el encuentro. Un pase preciso de Julián Quiñones dejó una ocasión clara dentro del área, pero nuevamente el portero surcoreano evitó el segundo gol.

En los minutos finales, Quiñones abandonó el campo entre aplausos, un reconocimiento al peso que tuvo en el desarrollo del partido.

El cierre no estuvo exento de dramatismo. Antes del pitazo final, Corea del Sur estuvo a centímetros del empate en una acción increíble sobre la línea de gol. La fortuna y los reflejos de Raúl Rangel mantuvieron intacta la ventaja mexicana.

El silbatazo definitivo encontró a 45.522 personas celebrando en las tribunas. Fueron ellas, en su mayoría mexicanas, las que empujaron a un equipo que cumplió el objetivo. México avanzó de ronda, se reencontró con su gente y consiguió el resultado. Aun así, entre los festejos quedó una sensación compartida: el marcador convence más que el funcionamiento. La clasificación está asegurada; las dudas persisten.

Publicado por: Redacción Vanguardia

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