Éxtasis, delirio, euforia... los adjetivos se agotan a la hora de definir la ceremonia con la que Medellín le dio la bienvenida a los Juegos Suramericanos 2010.
Publicado por: COLÑPRENSA, MEDELLÍN
El despliegue de luces, color, acrobacias y bailes, hicieron que los aficionados -que colmaron en su totalidad las tribunas- se sintieran testigos de un espectáculo que, en medio las exageraciones propias del antioqueño, fuera comparado con la inauguración de unos Juegos Olímpicos o de un Mundial de fútbol.Con toda razón, la gente terminó coreando "se lució medallo, se lució".CONTEXTO1. El espectáculo tuvo esencia oriental, gracias a la música, el vestuario y las coreografías. Un show muy internacional que dejó de lado las tradiciones locales.2. Todo un descreste resultó el juego de luces. En lo más alto de las tribunas Oriental, Sur y Norte ubicaron más de 100 reflectores y otro tanto alrededor de la cancha.3. Una alegoría a los cuatro elementos naturales (tierra, fuego, agua y aire) fue el eje central del espectáculo de Dragone, que estuvo lleno de acrobacia y danza.4. El presidente Álvaro Uribe (que hizo la ola), le dio las gracias a los antioqueños por los Juegos, a la vez que pidió para Medellín la sede de un Mundial de fútbol.5. Después de Colombia, la delegación más aplaudida fue Chile (se escuchó el coro Chi, chi... le, le). También hubo un sonoro aplauso para los venezolanos.














