ACP alertó de los efectos que tiene la suspensión de actividades en campos petroleros de Puerto Gaitán, Meta.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Hay preocupación en el sector petrolero del país por el cese de actividad en campos de producción de Puerto Gaitán, Meta.
Desde el pasado 5 de junio, hay protesta del gremio metalmecánico que plantea solicitudes orientadas a imponer condiciones económicas unificadas o beneficios extralegales.
De acuerdo con la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), esta situación afecta el normal desarrollo de actividades productivas y genera impactos sobre el empleo, la cadena de operación, los contratistas, las comunidades y la generación de recursos que contribuyen al desarrollo de la región.
“Si bien estas inquietudes merecen ser escuchadas y atendidas a través de los mecanismos institucionales correspondientes, resulta fundamental avanzar en soluciones concertadas dentro del marco legal, evitando afectaciones sobre los trabajadores, las empresas contratistas y la dinámica socioeconómica del Municipio”, señaló ACP en un comunicado. Puede interesarle: Los retos económicos para el próximo presidente de Colombia
Esta situación es relevante para el país pues se trata de una de las principales zonas de producción de hidrocarburos. Cabe recordar que este año, Colombia presenta una caída en la producción petrolera en comparación con 2025.
#ComunicadoACP: Cese de actividades en campos de producción de Puerto Gaitán afectan empleo, actividad económica y recursos para el desarrollo regional.
— Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (@ACP_Colombia) June 8, 2026
La situación afecta el normal desarrollo de actividades productivas y genera impactos sobre el empleo, la cadena de operación,…
En ese mismo mensaje, plantearon que las condiciones laborales, contractuales y comerciales “deben construirse respetando la legislación vigente, la autonomía empresarial y las particularidades operativas de cada compañía”, apuntando al diálogo y respeto por las instituciones.
Para el gremio del sector petrolero, la situación genera preocupación por los efectos sobre trabajadores y familias que dependen directa e indirectamente de la actividad económica asociada al sector, así como por las implicaciones que puede tener para la continuidad de operaciones que aportan empleo, inversión y recursos para el desarrollo territorial.
“El gremio reitera la disposición de la industria al diálogo constructivo y al trabajo articulado con trabajadores, contratistas, comunidades y autoridades para encontrar soluciones dentro del marco institucional y el respeto por la legalidad”, agregó ACP. Lea también: La paradoja petrolera de Santander: producción más baja en 13 años, mientras la refinería bate récords
En ese mismo mensaje, el gremio hizo un llamado para el normal desarrollo de actividades que contribuyen al abastecimiento energético del país y representan oportunidades para miles de familias.














