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Domingo 16 de enero de 2011 - 12:00 AM

Chocolate regional, una historia que ha pasado de amarga a dulce

La historia de esta empresa ha sido amarga como el cacao pero con un final dulce como el chocolate, producto insignia que se desprende cada día de esta fábrica santandereana.

Cuando la fábrica inició sólo contaban con una tostadora , un descascarillador y un molino de piedra. En este momento cuentan con tecnología como un molino centrífugo, los tanques de almacenamiento y bandas.(Foto: Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL)
Cuando la fábrica inició sólo contaban con una tostadora , un descascarillador y un molino de piedra. En este momento cuentan con tecnología como un molino centrífugo, los tanques de almacenamiento y bandas.(Foto: Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: Diana C. León Durán

Es así como el aroma complaciente del chocolate también tiene sello regional, con 'Chocolate Regional', una marca insignia del departamento que ha posicionado productos derivados del café y del cacao en el mercado nacional y hasta internacional.

Esta empresa con 28 años de trayectoria pasó de ser una pequeña fábrica de ensayo y error a consolidarse como la empresa líder en el país en marcas propias de productos derivados del cacao, especialmente en chocolate.

Chocolate artesanal a industrial

Desde un local en Rionegro nació hace 28 años una empresa de comercialización de café y de cacao, conocida en el sector como la mayor compradora de materia prima para productores y exportadores.

Pese a que se creó en el seno de la familia Dávila, la historia de la empresa y de su reconocida marca de chocolates, la cuenta hoy Amparo Hormiga gerente de la compañía y quien ha sido la mano derecha de todos los negocios.

Ella, según cuenta, empezó a trabajar con Jordavila S.A., cuando recién salió del bachillerato en 1976 y era secretaria de compras. Sin embargo, con el tiempo y por su vasta experiencia en el negocio ahora es una de las socias de la empresa por la que ha luchado a 'capa y espada'.

"La empresa nació con compras de café y cacao y fue creada por Jorge Emilio Dávila. A su muerte surgió la idea de empezar a procesar los productos para desarrollar nuestras propias marcas. Dado que no conocíamos el proceso todo se hacía artesanalmente bajo la marca Café Regional", aseguró Hormiga.

Desde la primera producción que se hizo a pequeña escala, en un principio de café, se estableció la marca Café Regional y Chocolate Regional.

La fábrica que empezó a producir desde 1992, tuvo su primer tropiezo siete años después. Los problemas de orden público que se registraron en Rionegro dejaron a la empresa sumida en una terrible crisis y a punto de quebrar. Sin embargo, con el ánimo que guardaba la familia de continuar con la marca nació Jordávila como sociedad anónima, en la que se incluía a Amparo Hormiga como socia directa de la empresa.

Encontraron después un local en arriendo de Bucaramanga, apropiado para una empresa que empezaba a echar nuevamente raíces, por lo que no dudaron en tomarlo y radicarse en Bucaramanga.

"Me acuerdo que lo tomamos pero la condición era que fuera sólo por tres meses, pues no sabíamos cómo nos iba a ir. Afortunamente se dieron muy buenos resultados y empezamos a crecer", aseguró la gerente.

Con el ánimo en alto y las esperanzas bien puestas llegó otro obstáculo para la pequeña industria.

Un incendio consumió por completo la empresa en 2001. "Quedamos otra vez para empezar de cero y con deudas", añadió la empresaria.

El siniestro, aunque consumió gran parte de las pocas máquinas que tenían, no quemó la constancia y el ánimo para que Chocolate Regional siguiera explotando el mercado potencial que tenía.

Volvieron a retomar sus actividades concientes de que tenían que cumplir a como diera lugar con las deudas de los bancos y con más capital que les permitiera hacer nuevas inversiones. Sin embargo, el gran respaldo lo tenían que sacar de los bancos ya que ninguno de los socios contaba con capital disponible para invertir. El reto era grande.

Nuevamente la empresa comenzó a prosperar y años más tarde no dudaron en que tenían que ampliar su planta, por lo que empezaron a construir lo que es su sede actual, en la que producen desde hace cuatro años.

"Empezamos a construir y fue una aventura dura porque todas las ganancias se reinvertían para volver a empezar sin plata pero con planta nueva", comentó Hormiga.  

"Lo más satisfactorio para nosotros es darle desarrollo a Santander y sobre todo empleo a la gente de Rionegro que estaba sin empleo pues ha sido una zona muy afectada por la violencia", añadió.

Líderes en marcas propias

Actualmente la empresa se consolida en el mercado como la líder en producción de marcas propias en el país y trabajan para grandes cadenas de hipermercados.

La producción de chocolate se destina casi un 80% a distribuidores en Bogotá, y el porcentaje restante se concentra en el Eje Cafetero, Medellín y Santander.

Para este año el gran reto es incursionar en la Costa Atlántica, zona en la que aún no se ha posicionado el producto.

También tienen el propósito de empezar exportaciones en forma, ya que la empresa ha podido hacer pequeños despachos a Panamá, Costa Rica, país para el que están en proceso de exportar licor de Cacao.

Para seguir optimizando los procesos la empresa ha logrado certificarse en varias normas ISO y BPM.

"Éramos proveedores de la Nacional de Chocolates y en este momento somos compradores directos al campesino pero para el proceso nuestro", aseguró la gerente de la empresa.  

Publicado por: Diana C. León Durán

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