El hecho de que Colombia sea un país con pocas emisiones de carbono y que el Gobierno Nacional esté interesado en priorizar el tema del cambio climático dentro de sus políticas, fueron razones para que el Banco Mundial, a través del IFC por sus siglas en inglés) escogiera a este país para desarrollar un proyecto piloto para fomentar la construcción sostenible en el país.

Publicado por: REDACCIÓN ECONÓMICA
La semana pasada la IFC firmó un convenio con Camacol, por medio del cual el gremio constructor canalizará cerca de US$700 mil que aportará el Banco Mundial para asistencia técnica, divulgación de mejores prácticas de sostenibilidad en las nuevas construcciones y construcción de un marco regulatorio que permita fomentar las construcciones verdes.
"Los primeros esfuerzos se enfocarán en la Vivienda de Interés Social, VIS, ya que se espera un crecimiento del 75% en los próximos años, además de aquellos proyectos que muestren un alto potencial de impacto en ahorro de recursos con relación a eficiencia energética, ahorro de agua y un adecuado uso de materiales en la actividad de construcción", señaló la Presidenta Ejecutiva de Camacol, Martha Pinto de De Hart.
A su turno la Ministra de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial indicó que el Gobierno Nacional trabajará en el Código de la Construcción Verde y el Sello Ambiental Colombiano para edificaciones.
"El país necesita construcciones con diseño urbano sostenible, amigables con el ambiente, que gracias a su diseño aprovechen de mejor manera los recursos naturales y reducen el gasto exagerado de servicios", indicó la jefa de cartera.
La idea del Banco Mundial es convertir al país en un ejemplo a seguir en temas de políticas de reducción de la emisión de gases.














