Colombia será más vulnerable a un eventual endurecimiento de las condiciones financieras globales. El riesgo más importante de esta rebaja tiene que ver con las dificultades que pueden enfrentar las iniciativas de ajuste fiscal.

Publicado por: Luisa Fernanda Ruiz Villamizar
La agencia Fitch Ratings cambió la calificación de la deuda a largo plazo en moneda extranjera de Colombia y le quitó el grado de inversión, al pasar de BBB- a BB+. Además, revisó la perspectiva de negativa a estable. Esta rebaja se sumó a la que en meses pasado hizo Standard & Poor’s. Ahora se debe esperar el veredicto de Moody’s,
La decisión que tomó la calificadora se debió al deterioro de las finanzas públicas con grandes déficits fiscales entre 2020 y 2022 hasta 6,9%; un nivel de endeudamiento público en aumento superior a 60% del PIB, y una menor confianza en la capacidad del Gobierno para colocar deuda de manera creíble en una trayectoria descendente en los próximos años.
¿Pero qué significa esta decisión? Sergio Olarte, economista principal Scotiabank Colpatria, explicó que al ser la segunda firma que baja la calificación, técnicamente se pierde el grado de inversión para Colombia y lo que quiere decir es que las tasas de interés a las cuales les presta dinero seguramente suban de manera significativa y en el futuro se pondrá más difícil la consecución de recursos por parte del Gobierno.
“Lo que aduce Fitch Ratings para bajarnos la calificación es que la deuda pública colombiana está bastante alta y la capacidad en este momento del Gobierno de pasar reformas y de hacer una consolidación fiscal para asegurar el pago de la deuda en el futuro puede verse comprometida en el corto plazo. De tal manera que a pesar de que mira que el crecimiento de la economía puede ser mayor de lo anticipado, de más de 6%, no ve la posibilidad de pasar las reformas necesarias para que los ingresos del Gobierno garanticen una estabilidad de la deuda y una disminución del déficit fiscal”, explicó Olarte.
Ajuste fiscal
Lejos de ser una sorpresa, para los analistas económicos la determinación de Fitch ratifica los temores que surgieron desde mayo, cuando S&P hizo un movimiento idéntico.
Para Fitch, el nivel de deuda bruta del Gobierno ahora es más del doble del nivel de cuando se obtuvo el grado de inversión, y alerta que el otro año el nivel será mayor, por lo que la economía estará expuesta a shocks locales y externos.
El Ministerio de Hacienda informó que el gasto extra del Gobierno Nacional por la crisis económica se mantendrá hasta 2022.
Según lo registrado en el Marco Fiscal de Mediano Plazo, algunos de estos gastos adicionales continuarán, por lo que se pronostica que el déficit fiscal llegue a 7% del PIB a 2022; de tal manera que para 2023 el hueco estaría por el orden de 4,7%.
Los gastos extra, canalizados a través del Fondo de Mitigación de Emergencias para cubrir necesidades del sistema de salud y subsidios para familias vulnerables, significaron que el déficit fiscal subiera a 7,8% del PIB.
“El riesgo más importante de esta rebaja tiene que ver con las dificultades que pueden enfrentar las iniciativas de ajuste fiscal desde ahora. Con una calificación de grado especulativo, Colombia será más vulnerable a un eventual endurecimiento de las condiciones financieras globales. Otro reto está asociado al efecto negativo sobre otros agentes de la economía”, aseguró Juan Pablo Espinosa Arango, director de investigaciones económicas del Grupo Bancolombia.
Los analistas estiman que en el corto plazo el dólar incrementará hasta $60. Por su parte, las rentabilidades de los TES tasa fija aumentarían en promedio 30 pbs.
Aunque en la jornada de ayer la divisa abrió por encima de los $3.800, su precio se estabilizó y tuvo un aumento de $22,57.
La agencia Fitch Ratings cambió la calificación de la deuda a largo plazo en moneda extranjera de Colombia y le quitó el grado de inversión, al pasar de BBB- a BB+. Además, revisó la perspectiva de negativa a estable. Esta rebaja se sumó a la que en meses pasado hizo Standard & Poor’s. Ahora se debe esperar el veredicto de Moody’s,
La decisión que tomó la calificadora se debió al deterioro de las finanzas públicas con grandes déficits fiscales entre 2020 y 2022 hasta 6,9%; un nivel de endeudamiento público en aumento superior a 60% del PIB, y una menor confianza en la capacidad del Gobierno para colocar deuda de manera creíble en una trayectoria descendente en los próximos años.
¿Pero qué significa esta decisión? Sergio Olarte, economista principal Scotiabank Colpatria, explicó que al ser la segunda firma que baja la calificación, técnicamente se pierde el grado de inversión para Colombia y lo que quiere decir es que las tasas de interés a las cuales les presta dinero seguramente suban de manera significativa y en el futuro se pondrá más difícil la consecución de recursos por parte del Gobierno.
“Lo que aduce Fitch Ratings para bajarnos la calificación es que la deuda pública colombiana está bastante alta y la capacidad en este momento del Gobierno de pasar reformas y de hacer una consolidación fiscal para asegurar el pago de la deuda en el futuro puede verse comprometida en el corto plazo. De tal manera que a pesar de que mira que el crecimiento de la economía puede ser mayor de lo anticipado, de más de 6%, no ve la posibilidad de pasar las reformas necesarias para que los ingresos del Gobierno garanticen una estabilidad de la deuda y una disminución del déficit fiscal”, explicó Olarte.
Ajuste fiscal
Lejos de ser una sorpresa, para los analistas económicos la determinación de Fitch ratifica los temores que surgieron desde mayo, cuando S&P hizo un movimiento idéntico.
Para Fitch, el nivel de deuda bruta del Gobierno ahora es más del doble del nivel de cuando se obtuvo el grado de inversión, y alerta que el otro año el nivel será mayor, por lo que la economía estará expuesta a shocks locales y externos.
El Ministerio de Hacienda informó que el gasto extra del Gobierno Nacional por la crisis económica se mantendrá hasta 2022.
Según lo registrado en el Marco Fiscal de Mediano Plazo, algunos de estos gastos adicionales continuarán, por lo que se pronostica que el déficit fiscal llegue a 7% del PIB a 2022; de tal manera que para 2023 el hueco estaría por el orden de 4,7%.
Los gastos extra, canalizados a través del Fondo de Mitigación de Emergencias para cubrir necesidades del sistema de salud y subsidios para familias vulnerables, significaron que el déficit fiscal subiera a 7,8% del PIB.
“El riesgo más importante de esta rebaja tiene que ver con las dificultades que pueden enfrentar las iniciativas de ajuste fiscal desde ahora. Con una calificación de grado especulativo, Colombia será más vulnerable a un eventual endurecimiento de las condiciones financieras globales. Otro reto está asociado al efecto negativo sobre otros agentes de la economía”, aseguró Juan Pablo Espinosa Arango, director de investigaciones económicas del Grupo Bancolombia.
Los analistas estiman que en el corto plazo el dólar incrementará hasta $60. Por su parte, las rentabilidades de los TES tasa fija aumentarían en promedio 30 pbs.
Aunque en la jornada de ayer la divisa abrió por encima de los $3.800, su precio se estabilizó y tuvo un aumento de $22,57.















