Viajes, gasolina, importaciones, los sectores más perjudicados con el incremento en la tasa de cambio.

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL, BOGOTÁ
El dólar, durante el mes de octubre, llegó al nivel más alto en su tasa de cambio desde 2016 ($3.202), y se valorizó cerca de un 8%, es decir, aumentó $230.
Pero para aquellos que están esperando que baje para planear sus viajes internacionales o comprar regalos importados de Navidad, las noticias no son muy alentadoras, pues los expertos coinciden que, aunque no subiría por encima de los $3.200, tampoco se espera esté por debajo de los $3.000.
De acuerdo con Julián Cárdenas Fonseca, de Protección, el dólar se ha fortalecido por las mejores cifras de la economía estadounidense, incremento en la inflación y por la respuesta y expectativa de mayores incrementos en la tasa de interés.
“Para el peso colombiano, el comportamiento ha estado también relacionado de cerca con la caída en el precio del petróleo, el anuncio de compra de dólares y la expectativa del manejo fiscal (Ley de Financiamiento)”, señala.
El exministro de Hacienda Juan Carlos Echeverry asegura que el incremento se debe a que Estados Unidos está aumentando sus tasas de interés y se está volviendo más atractivo para los inversionistas, y, además, ocurrió una situación particular y fue que el precio del petróleo y el precio del dólar estaban en la misma dirección, ambos subiendo, lo que generó extrañeza en los mercados. “Pero una vez el precio del petróleo se consolide, el dólar seguramente bajará”.
De acuerdo con el Departamento de Estudios Económicos del Banco Agrario, tal comportamiento de la divisa estadounidense puede estar relacionado con los precios del petróleo, los cuales “presentan comportamientos mixtos, en medio de los comentarios encontrados que actualmente existen entre la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) y algunos de sus socios. “Mientras la Opep estaría buscando limitar la producción de crudo en 2019, con el fin de evitar nuevamente un desbalance en los precios de esa materia prima, el Gobierno ruso anunció su disposición de aumentar su producción más allá de lo observado durante su época soviética, generando mayores presiones alcistas sobre la oferta de crudo a nivel mundial”.
No tan a la baja
Para Cárdenas, en lo que resta del año puede que sigamos observando movimientos en el mercado internacional. “La idea de desaceleración global en 2019/2020 rondará a los expertos que estarán construyendo sus expectativas para los próximos años. Luego de este octubre, consideramos que el mercado debería respirar un poco, recuperar parte de la desvalorización y en ese sentido la tasa de cambio debería caer un poco. Para el cierre de año consideramos que la tasa de cambio puede estar cerca de $3.000. Para 2019, pensamos que la economía de los Estados Unidos debería desacelerarse, levantar el acelerador en las tasas de interés y eventualmente podríamos ver debilidad del dólar, y al cierre de 2019 debería estar por debajo de $3.000”, explica.
Para Andrés Mauricio Castro Figueroa, decano Negocios Internacionales de la Universidad Piloto de Colombia, de hecho, en las calificadoras de riesgo internacionales y bajo la perspectiva de los análisis macroeconómicos, la tendencia es a mantenerse estable para finales de este 2018, “por ello es importante tener en cuenta las decisiones que tome el Gobierno en materia comercial y que pueda de alguna manera incidir en el comportamiento de la moneda para 2019”.
Para el área de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, con relación al mercado cambiario, la tasa de cambio continuará reaccionando tanto a factores internos como externos. El Banco de la República continuaría con su programa de acumulación de reservas en noviembre, lo cual limitaría correcciones bajistas sobre la tasa de cambio. Entretanto, el comportamiento del mercado global caracterizado por demanda de activos de menor riesgo podría seguir generando volatilidad en las monedas de países emergentes.
Para bien y para mal
Hay sectores que se benefician y otros que se perjudican con lo que está pasando con la tasa de cambio.
Para Julián Cárdenas, la inestabilidad en la tasa de cambio no ayuda mucho a la economía debido a que muchos sectores que exportan también importan. Y en muchas ocasiones, la volatilidad, hace que algunos negocios vayan más lentos o que terminen teniendo ajustes de último momento. La minería y el agro deberían seguir con buen dinamismo, y esperamos que la industria muestre señales de mejora. Nos preocupa el consumo, debido al efecto de la tasa de cambio, el incremento del salario mínimo al 10% y del posible ajuste del IVA en la inflación. “Esperamos que el Emisor incremente la tasa de interés en el primer semestre de 2019 y si la tasa de cambio sigue al alza, el Banco de la República podría incluso suspender el programa de compra de dólares en 2019”.
Consumo nacional
Para Fenalco, el incremento en la tasa de cambio puede ser una gran oportunidad para incentivar el consumo de productos nacionales.
“El incremento del dólar ayuda a mejorar la situación de los productores nacionales. Es un buen momento para incentivar el consumo nacional para que se vea beneficiada la mano de obra colombiana”, dijeron representantes del sector.
Para el gremio, los altos precios de los productos importados harán que los colombianos piensen más en lo que produce el país.













