Cultura
Viernes 25 de julio de 2025 - 12:05 PM

Sanar desde el corazón: la historia de la psicóloga santandereana Doris Barreto

Doris Barreto superó la violencia y el miedo para convertirse en una líder que transforma vidas desde la educación, la psicología comunitaria y el trabajo con mujeres y niños.

Doris Amparo Barreto Osma nació en el municipio de Tona, Santander. Su infancia estuvo marcada por el ejemplo de una madre partera, sabia y generosa, y un padre campesino incansable.  Fotos suministradas/VANGUARDIA
Doris Amparo Barreto Osma nació en el municipio de Tona, Santander. Su infancia estuvo marcada por el ejemplo de una madre partera, sabia y generosa, y un padre campesino incansable. Fotos suministradas/VANGUARDIA

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Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

En la sala de juntas de la Unab, una mujer toma asiento. Observa el lugar con asombro y emoción contenida. Luego, casi en un susurro, dice: “Yo pasaba por aquí en mi taxi… nunca imaginé estar sentada en esta mesa. Hoy soy estudiante”: así lo dijo la lider del colectivo de taxistas y frente a ella está Doris Barreto, psicóloga, docente y directora de Transformación Social de la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Para Doris, momentos como este no son anecdóticos: reflejan con claridad el sentido profundo de su trabajo, centrado en abrir caminos para que otros reconozcan su propio valor.

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“Esa mujer, como muchas otras, ha tenido que luchar tanto para que la reconozcan, para sentirse parte. Y ahora se sienta en la universidad, se forma, sueña. Ahí es donde uno dice: esto vale la pena. Esto es transformación”, cuenta Doris con un tono que mezcla la firmeza con la ternura.

Doris Amparo Barreto Osma nació en el municipio de Tona, Santander. Su infancia estuvo marcada por el ejemplo de una madre partera, sabia y generosa, y un padre campesino incansable. “Mi mamá no fue a la universidad, pero tenía un saber ancestral que te llegaba directo al alma. Mi papá era muy entregado, muy de su palabra. Yo crecí entre esos valores, y también con el impacto que tuvo en mí una profesora de primero de primaria, muy disciplinada, muy humana. Ella me mostró que la educación podía cambiarlo todo”.

Sanar desde el corazón: la historia de la psicóloga santandereana Doris Barreto. Fotos suministradas/VANGUARDIA
Sanar desde el corazón: la historia de la psicóloga santandereana Doris Barreto. Fotos suministradas/VANGUARDIA

Después de estudiar parte de su bachillerato en su pueblo, se trasladó a Bucaramanga, donde se graduó del Instituto María Goretti. Su primer sueño fue estudiar medicina, pero al no pasar el examen de admisión en la UIS y con pocos recursos económicos, optó por trabajar como docente rural a los 19 años. “Fue en ese contexto, rodeada de niños campesinos y atravesada por la violencia de los años 90, que entendí que la educación no solo era contenido. Era acompañamiento, protección, resistencia”.

Durante ese tiempo, una amiga docente le pidió ayuda con una tarea universitaria. Estaban leyendo un libro de psicología. “Lo leímos juntas, y ahí dije: esto es. Esto es lo que quiero hacer en mi vida. Nunca lo había pensado así de claro. Pero la psicología apareció como una luz”.

Su camino para llegar a la universidad no fue fácil. Entró a la primera cohorte del programa de Psicología en la Universidad Pontificia Bolivariana con recursos limitados, sin los privilegios de muchos de sus compañeros. “Todos llegaban en carros nuevos, yo llegaba con mis ahorros y mis historias a cuestas. Había vivido un secuestro siendo maestra rural. Estuve varios días retenida, bajo la amenaza constante de quienes veían en los docentes un enemigo. Esa experiencia me marcó profundamente. Entendí que desde las aulas también se construye paz”.

Sanar desde el corazón: la historia de la psicóloga santandereana Doris Barreto. Fotos suministradas/VANGUARDIA
Sanar desde el corazón: la historia de la psicóloga santandereana Doris Barreto. Fotos suministradas/VANGUARDIA

Esa historia la contó en su entrevista de admisión. Pocos días después, un amigo llegó a su casa con una noticia: “Ve y matricúlate. Acabas de pasar”. Doris invirtió sus ahorros en la matrícula y se propuso ganarse la beca por mejor promedio. Lo logró. “Fue una etapa de mucho esfuerzo, pero también de reafirmación. Yo sabía que esto era para mí. Me formé para acompañar, para comprender, para transformar”.

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Hoy, más de 20 años después, Doris es directora de Transformación Social de la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Antes de llegar a ese cargo, fue docente, investigadora, líder de proyectos de extensión. Su enfoque siempre fue claro: sacar a los estudiantes del aula y llevarlos al territorio. “La comunidad es la mejor escuela. Hay saberes que no están en los libros, pero que te enseñan más que cualquier teoría”.

Desde su dirección lidera programas que buscan articular a la universidad con empresas, Estado y comunidades. Uno de los más emblemáticos es Fogones para Todos, un proceso de largo aliento que ha trabajado principalmente con mujeres. “Venimos a caminar con ellas, a soñar juntas, a sanar. Una de las mujeres nos dijo: ‘Aprendí aquí’, señalando su cabeza ‘y sané desde el corazón’. Eso para mí lo dice todo”.

También destaca De la 14 a la Unab y de la Unab a la 14, en Morrorico, donde niñas y niños se forman como líderes ambientales, sociales y culturales. “Ellos son el futuro del territorio. Los hemos acompañado, los hemos traído a la universidad, han visitado nuestros laboratorios. Y ahora, a finales de julio, vamos a graduar a 125 pequeños líderes. Yo siempre les digo: tenemos que ser buenos vecinos. Y ser buenos vecinos también es un acto político, un acto de amor”.

Sanar desde el corazón: la historia de la psicóloga santandereana Doris Barreto. Fotos suministradas/VANGUARDIA
Sanar desde el corazón: la historia de la psicóloga santandereana Doris Barreto. Fotos suministradas/VANGUARDIA

El proyecto más reciente, y uno de los que más la emociona, es Universidad para las Guerreras Amarillas, con mujeres taxistas de Bucaramanga. “Ellas pasaban frente a la universidad y decían: ‘Eso no es para mí’. Y ahora están acá, aprendiendo salud emocional, finanzas con enfoque de género, turismo, ciudadanía. Son embajadoras de nuestra ciudad. Yo ya fui su profesora la semana pasada. ¡Fue una experiencia increíble!”

Doris habla con pasión, pero también con pausa. Escoge las palabras como quien ha aprendido a cuidar el lenguaje. Para ella, el liderazgo se construye en comunidad. “Yo no creo en los líderes que llegan a imponer. El liderazgo verdadero es el que inspira, el que abre caminos, el que cultiva confianza. Como dice el libro El hombre que plantaba árboles, se trata de sembrar sabiendo que quizás otro será quien disfrute la sombra”.

Su experiencia en el programa Lideremos ha sido un espacio de encuentro y reflexión. “Nos ha permitido volver al equilibrio. Porque cuando trabajas con comunidades, con territorios marcados por el dolor, también necesitas cuidar tu corazón. A veces me digo: tengo la lágrima en la garganta, paso la saliva, respiro y sigo. Porque esto tiene que continuar”.

Sanar desde el corazón: la historia de la psicóloga santandereana Doris Barreto. Fotos suministradas/VANGUARDIA
Sanar desde el corazón: la historia de la psicóloga santandereana Doris Barreto. Fotos suministradas/VANGUARDIA

Doris sueña con un Santander más justo, más colaborativo, más digno. “Nos merecemos una región en la que todos podamos sentirnos parte. Y eso se construye desde el respeto, desde la ternura política, desde la empatía”.

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Mientras habla, su voz se llena de emoción. “Yo me sueño un gran proyecto colectivo. Que todo lo que cada becario de Lideremos ha construido, se junte. Que hagamos algo grande, algo que nos conecte a todos. Porque cuando nos unimos, todo es posible.”

En los últimos años, Doris ha trabajado con comunidades del páramo de Berlín, mujeres artesanas de Barichara, escuelas rurales de Arbol Solo y El Cadillal. “Son territorios con memoria viva. Con heridas, sí, pero también con fuerza y belleza. Yo siempre digo: las comunidades no son beneficiarias. Son sabias. Son aliadas. Y nosotros solo tenemos que aprender a escuchar”.

Escuchar. Caminar. Sembrar. Así ha sido su camino. Un camino que busca transformar. Un camino donde, como dice ella, “todos podamos resignificarnos, tomarnos de la mano y volver a creer”.

Doris no impone: inspira. Cree en el liderazgo que moviliza sueños y en la empatía como fuerza transformadora. Lideremos le permitió reconectar consigo misma. Hoy siembra cambio en Berlín, Barichara y más allá, con escucha, ternura y perseverancia.

Y eso lo sabe por experiencia: porque sigue, día a día, haciendo lo que mejor sabe hacer: abrir puertas donde antes solo había muros, y sembrar caminos donde alguna vez hubo miedo.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

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