Seis artistas de familias palmicultoras de Colombia dan vida a la canción ‘Así suena la palma’, una iniciativa que mezcla música, memoria rural y superación social. El proyecto, que contó con la participación de dos santandereanos.

Hace 23 años, Jesús Mendoza tomó una decisión que cambiaría su vida y la de su comunidad en el Catatumbo: sustituir cultivos ilícitos por palma de aceite. En ese entonces, en 2002, los productos legales que había en la región, como la yuca, no eran rentables y muchos terminaron en la coca, para “no pasar hambre”.
En medio del desespero, llegó ese año un proyecto del Plan Colombia para sembrar palma de aceite. Se trató de un acto de fe, por un lado porque la palma es un cultivo de ciclo largo, que empieza a ser productivo luego de tres años de ser sembrada, pero sobre todo porque había temor entre la población por cómo iban a responder los grupos armados. Le sugerimos: Retos de la palmicultura: biocombustible para avión, renovación y sostenibilidad
“Yo puse el primer granito de arena, porque ninguno quería cambiar sus cultivos. Yo erradiqué mis matas y la gente esperó unos días a ver si me pasaba algo. Gracias a Dios, nada me pasó y aquí estoy contando el cuento, más gente se involucró y ahora hay más de 40 mil hectáreas de palma” en el Catatumbo, dijo Mendoza.
Así como le pasó a él, la palma le cambió la vida a miles de palmicultores del país. Fedepalma asegura que en Colombia hay cerca de 8 mil productores agremiados, de los cuales el 75 % son de pequeña escala y el 31 % son mujeres. La industria genera, además, casi 200 mil empleos directos e indirectos. Le puede interesar: Palma de aceite: el motor verde de Santander que impulsa al país
‘Chucho’, como lo llaman quienes lo conocen, no solo representa la resiliencia del campo colombiano, también es uno de los rostros de una iniciativa cultural que busca visibilizar este sector: la canción “Así suena la palma”, interpretada por seis artistas de familias palmicultoras seleccionados entre 1.500 aspirantes en todo el país. El proyecto fue liderado por Solidaridad Network y presentado durante el 21° Congreso Internacional sobre Palma de Aceite.
Talento santandereano: clave en la creación del álbum
Entre los protagonistas del proyecto hay dos artistas de Santander. Óscar Caballero, nacido en el departamento y radicado en Bogotá, fue el arquitecto musical de la iniciativa. A él se suma Jazmín Ponce, cantante originaria de Sabana de Torres y residente en Bucaramanga, cuya historia familiar también está ligada al cultivo de la palma de aceite. Le sugerimos: SAF en Colombia: Las tres claves para que el biocombustible aéreo sea una realidad
“Mi tío arrancó siendo conductor de volqueta, transportando las semillas al palmar y a diferentes puntos. Como la palma es una bendición, le fue dando para comprar su propia volqueta. Actualmente la maneja, la alquila y ya tiene terrenos de cultivo de la palma”, dijo Ponce, quien ahora se dedica a la música y es docente en instituciones del área metropolitana de Bucaramanga.
La artista destaca que la palma ha transformado su municipio y gran parte del Magdalena Medio: “Antes era conocida como una zona petrolera y ganadera. Hoy, gracias a la palma, muchas mujeres se han beneficiado. Es una bendición”. Vea también: Inteligencia artificial, tecnología y genética ayudan a mejorar la productividad en el campo
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Voces desde Tumaco, Casanare y Bolívar: diversidad musical del campo
El equipo de artistas lo completan Samuel ‘Sammy’ Dájome, de Tumaco y quien aportó el flow de la salsa choke; Jennifer Pedraza de Casanare y Milton Piñero, que representan la tradición de la música llanera; y Alcides Pacheco, de María la Baja, Bolívar, quien con su acordeón le puso el toque caribe a la canción.
Caballero explicó que la producción se concibió como un formato tipo ‘reality’, abierto a todos los productores sin importar su experiencia musical. Se recibieron 1.500 videos, de los cuales se preseleccionaron 60 para participar en los encuentros en las regiones palmeras. Hubo reuniones en Tumaco, Bucaramanga, Valledupar, los Llanos Orientales y en María La Baja.
La idea, según Caballero, era conformar un equipo que representara a todas las regiones, pero que sobre todo supieran transmitir el mensaje de lo que representa la palma para el país. A la hora de mezclar los distintos géneros, Caballero indicó que ese trabajo previo de investigación y en las regiones facilitó el proceso.
“La idea era sentir realmente la música de la gente, lo que ellos querían expresar. Eso me facilitó a mí, como compositor y como productor, lograr una canción país, que no sonara como pedacitos de género, sino que sonara a una canción con muchos géneros musicales”.
Una de las artífices de la iniciativa, María Goretti Esquivel, gerente del Programa de Palma de Solidaridad Network, aseveró que con este proyecto se buscó resaltar la labor de los palmeros y cómo ésta ha permitido el desarrollo del campo en distintas partes del país, a partir de un modelo sostenible con el medio ambiente.
La palma como motor de transformación y paz territorial
Para Samuel “Sammy” Dájome, de Tumaco, este proyecto va más allá de lo musical. “La palma ha sido una ventana al progreso” y les ha permitido reescribir la historia de la región con dignidad. Por ello invitó a otras personas a conocer la palma, a cultivarla y rechazar la violencia a través de la música y el trabajo en el campo.
“Ahora tenemos una oportunidad real con la palma. Es un cultivo lícito, rentable y transformador”, concluye Sammy, quien invita a las nuevas generaciones a conocer esta industria y evitar las estigmatizaciones.
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Cabe recordar que esa región del Nariño ha sido una de las zonas más afectadas por el conflicto armado y por enfermedades como la Pudrición del Cogollo, que devastó cultivos.
Un homenaje al campo colombiano
Según María Goretti Esquivel, gerente del Programa de Palma de Solidaridad Network, el proyecto busca visibilizar los esfuerzos del gremio palmero hacia una agricultura sostenible, eficiente e inclusiva.
“Es una oportunidad para reconocer y visibilizar los esfuerzos de productores, del gremio palmero y del sector empresarial para lograr un modelo que promueve prácticas agrícolas eficientes, en equilibrio con la naturaleza y que velan por la inclusión social y la equidad de género”
“Así suena la palma” no solo es una canción, es un testimonio colectivo de resiliencia, esperanza y transformación desde las zonas rurales de Colombia, donde la música y la agricultura se unen para contar una nueva historia.














