Me siento fea, soy lo peor del mundo, no tengo gracia, a nadie le gusto, nada me luce, me voy a quedar para vestir santos
Publicado por: Sergio Emiro Díaz Santos
Frases como éstas son más comunes de lo que muchos creen en las personas que llegan a la adolescencia. Esa etapa de la vida que a veces resulta difícil y que se marca por los cambios en las expectativas de vida y en la apariencia física.Ellos y ellas dejan de ser esos niños y niñas a los que los adultos les decían frases como 'tan bonito', 'qué ojos tan lindos', 'le luce mucho esa ropita' y 'su vocecita es muy tierna'. A partir de los 12 años, el cuerpo comienza a decirle adiós a la infancia para darle la bienvenida a un hombre y mujer nuevos. Una edad en la que muchos sueñan con aquellos atributos físicos que atraerán el interés del sexo opuesto, vivir sus experiencias amorosas y lucir con orgullo esa apariencia de grandes. Sin embargo, vivir los cambios no es fácil.Es en este momento cuando a los adultos de manera equivocada sólo se les ocurre decir: 'tómese la sopa, vea que parece un gancho', 'hum... vea cómo tiene la cara llena de acnéeso le pasa por comer mantequilla', 'no pensará salir con esos pantalones escurridos', 'tan bonita que era cuando estaba pequeña y mire como se volvió'Son precisamente estos comentarios junto a la imagen que ven en el espejo, lo que hace que a algunos no deje de parecerles incómoda vivir esa transición de los primeros cambios. Los mismos que los hace sentir feos y poco conquistables¿Por qué viven esta sensación? A esta pregunta respondieron ellos y ellas a Jóvenes.LISTAAlgunos cambios1 Cambia la voz. No hay oso más grande que esos incómodos gallitos que salen justo en el momento menos oportuno. Todos se ríen mientras el protagonista se pone rojo de la vergüenza. Eso sin contar esa tía inoportuna que a dos cuadras de distancia grita '¡mijito le está cambiando la voz!'2 Acné. Aunque para muchos pueden resultar inofensivas esas pequeñas bolitas rojas, no hay nada más incómodo que ver cómo estas figuras nacen una tras otra alrededor de toda la cara, haciendo sentir al adolescente como un ser fuera de este mundo. Lo peor es que, justo a los odiados barros se les ocurre aparecer cinco minutos antes de la tan anhelada cita romántica3 Crecer. Algunos jóvenes se sienten felices cuando ven que crecen, crecen y crecen pero ¡oh! susto cuando ese crecimiento parece no tener fin, no hay quién puede detenerlos. Lo peor de todo es que crecen y crecen pero siguen igual de gordos que un fideo. Ni hablar de los que sienten que se quedan estancados, pues ven que los años pasan y no crecen gran cosa.4 Sensaciones extrañas. Comienza a vivirse por primera vez una serie de emociones y sentimientos que en la infancia nunca dieron señales de vida. Atracción por aquel compañero o compañera, al igual que la exploración de nuevas manifestaciones corporales.5Brackets y gafas. Quizás los enemigos número uno de los adolescentes. Si bien no es suficiente sentirse poco estético, hay quienes reciben la visita de estos dos nuevos artefactos que lo único que provocan es avivar la mirada y la sonrisa, que no siempre son la mejor carta de presentación.'Trágame tierra'Es importante tener en cuenta que son normales los diferentes cambios físicos y psicológicos que se presentan durante el salto a la adolescencia. Sin embargo, no está demás crear espacios de comunicación con los padres o adultos de confianza para resolver las dudas que puedan presentarse. Muchos adolescentes quieren que en la tierra se abra un hueco y se los trague, pues no comprenden por qué los actores, modelos y cantantes siempre se ven bien y, por el contrario, ellos no.No se exceda en las sesiones de belleza, gimnasio y arreglo. Todo es impresión de cada uno. Al notar cambios en sí mismos, los adolescentes se sienten raros, pero los demás no les ven ningún problema.














