La principal razón de su popularidad como elemento de decoración es la maravillosa capacidad de dar alegría y vida a los espacios. Aunque la elección es personal, y depende muchas veces del estado de ánimo, también tiene ciertas “normas”.

Publicado por: REVISTA NUEVA
Gozan del privilegio de ser uno de los poquísimos elementos decorativos que nunca, ¡nunca!, pasan de moda.
Ellas, con sus hermosos colores, sus formas maravillosas y sus aromas definidos, siempre han reclamado el lugar de honor que les corresponde en cualquiera que sea la tendencia de decoración elegida.
Los interventores de espacios nunca las han relegado, básicamente porque son hermosas. En la cocina, en las habitaciones, en los pasillos, en los baños y, por supuesto, en las salas y comedores, aportan no solo color sino emociones.
“Por más modesto que sea un ambiente, póngale usted unas flores y el cambio es radical e instantáneo -asegura Elvira Carmen Rocha, gerente de Hana, una marca especializada en arreglos florales tanto para el hogar como para eventos-. Esto, porque además de ser un elemento decorativo, los estudios indican que contribuyen a potenciar nuestro estado de ánimo y envían, a través de sus colores, vibraciones específicas.
Así, el rojo irradia entusiasmo, romance y pasión; el rosa transmite romanticismo y tranquilidad; la gama de los lilas y morados nos da seguridad, mientras que el naranja nos inspira a ser más activos”.
Y al contrario de muchos otros elementos decorativos, ninguna flor pasa de moda, ninguna vive un boom para luego desaparecer de las tendencias. Incluso se les suman más variedades, gracias a la tecnificación de los cultivos. “Por ejemplo, la hortensia –explica nuestra asesora. Siempre la veíamos en los jardines y teníamos que pedirlas regaladas a la vecina o arrancarlas para ponerlas en un jarrón. Hoy ya se cultivan y podemos comprarlas en muchas tonalidades: blancas, rosadas, azules… Lo mismo pasa con los tulipanes, antes exclusivos de Europa.
Además, debemos recordar que gracias a nuestra variedad de climas, el abanico de posibilidades en cuanto a flores es increíble y maravilloso”.
QUE JUEGUEN CON EL AMBIENTE
En el caso específico de las flores en decoración prima muchísimo el gusto personal. Usted puede adorar los arreglos elaborados con las flores más silvestres hasta las más vanguardistas, pero siempre es mejor tener en cuenta ciertas “normas” para evitar que desentonen y el resultado se estropee.
Aunque todas son lindas, es innegable que hay unas más apropiadas, para un área específica, que otras.
1. Procure que las flores y las bases combinen, ya sea con la tendencia o con otros objetos que haya dispuesto en el mismo ambiente (cojines, lámparas, muebles, cortinas…). De esta manera logrará poner el “broche de oro” en la atmósfera de cada rincón.
2. Por ser un elemento natural que da “aire” a los espacios, pero que también influye en nuestras emociones y las genera, elija colores que vayan con el ambiente.
3. Si su color preferido es el rojo, opte por las rosas y las gerberas. Como da energía, pasión y sensualidad, las rosas rojas aportan más en la habitación principal, puestas en jarrones de cristal (para que reflejen el color) o en recipientes blancos que contrasten la intensidad.
Las flores rosadas, además de románticas dan tranquilidad. Por eso lucen lindas en las habitaciones de los niños.
En la sala y en el estudio puede mezclar rosas rojas con blancas.
En los baños, en la cocina y en el pasillo de entrada (para una alegre bienvenida), ponga arreglos multicolores o flores anaranjadas o amarillas.
Si definitivamente su color preferido en flores es el blanco, combínelas con una generosa cantidad de follaje verde claro o intenso. El blanco aporta paz y serenidad al ambiente.
4. Los ambientes minimalistas aceptan flores sobre una consola o en mesas auxiliares. “Una bonita opción son los lirios y las flores exóticas colocadas en floreros con un diseño muy sencillo, de líneas rectas (sin ondulaciones ni labrados) y en materiales modernos. Aquellos en forma de cilindro están muy de moda, lo mismo que las bases bajitas que ganan altura gracias a los tallos largos de las flores”, asegura Elvira Carmen.
Es muy importante que la flor elegida tenga “carácter”. Generalmente, siempre se utiliza una flor principal, otras de complemento y mucho follaje.
5. Si su casa o apartamento está vestido de Oriente, recuerde: pocas flores, pero con mucha estructura en el arreglo. Las exóticas, especialmente la llamada “ave del paraíso”, son perfectas para lograr ese resultado por su color, por sus diversas formas, por sus texturas y especialmente por su rigidez, que les ayuda a ser más llamativas. Estas flores son un espectáculo por sí solas.
6. En caso de que su tendencia se incline hacia lo antiguo, más recargado, con la presencia de arcones y grandes bibliotecas, donde los muebles de época son protagonistas, opte por flores más robustas (rosas), en arreglos elaborados y frondosos.
“Las rosas de varios colores en una sola base se ven preciosas en estos espacios –asegura la experta-. También aportan muchísimo los arreglos en grandes jarrones donde se mezclan rosas, lirios y gerberas multicolores (estas se consiguen en rosado, rojo, amarillo y naranja).
Sin embargo, asegúrese de mantener el equilibrio y evitar el exceso. Recuerde que, generalmente, los ambientes antiguos tienen tapizados, cortinas y tapetes con diseños florales”.
7. Las flores silvestres no pueden lucir mejor en ambientes campestres, como fincas y casas de recreo, donde prima lo rústico. A muchas personas les gustan las flores secas; si este es su caso, elija aquellas con los colores más vivaces, y acompañadas de un follaje muy frondoso, dispuestas en recipientes artesanales. Los girasoles también se ven muy lindos.
HABLEMOS DE FLORES
- Las flores de tallo largo son perfectas para ambientes en los cuales los muebles son pequeños o no muy llamativos.
- Las flores que menos duran son las rosas (su perdurabilidad depende de la calidad). Las gerberas y las exóticas están en el lado opuesto: duran mucho más. Lo mismo los lirios, pues casi siempre los compramos en botón y por supuesto el proceso de apertura les da la vida más largas.
- Son más económicos los pompones, las margaritas, los claveles y las astromelias.
- “Mientras en otros países los claveles son muy apetecidos –asegura Elvira Carmen-, aquí no tienen tanto protagonismo porque culturalmente los hemos relacionado siempre con cementerios. Y esta es una flor divina, se ve espectacular por los diversos colores que tiene, además de dar una interesante textura al arreglo”.
- Siempre será mejor lucir flores con sus colores naturales. “Hoy día hay unos procesos muy bien hechos, que las hacen ver naturales; otros, por el contrario, dan como resultado flores ‘de mentiras’. Por ejemplo, las hortensias son sometidas a técnicas químicas que resaltan su color natural y eso está bien. Pero una flor azul aguamarina es fatal”.
EL FOLLAJE, PROTAGONISTA
Hasta hace pocos años era impensable lucir un recipiente donde solo hubiera follaje. Hoy, el papel de las hojas y las flores ha cambiado.
De acuerdo con la experta, la tendencia es poner más follaje y menos flores. Incluso se ven muy lindos los floreros con solo follaje. “La explicación es que estos se consiguen ahora en una variedad sorprendente: no solo en colores que van desde el blanco hasta el morado, pasando por las muchísimas tonalidades de verde y en degradé, sino en las formas de las hojas… Un caso es la forma de las hojas de balazo, que permite usarlas solas en un arreglo y se ven preciosas”.
ASÍ LE DURAN MÁS
- Aunque depende del gusto, mejor cómprelas en botón. Fíjese que no estén tan abiertas, que los colores sean brillantes y que tanto el tallo como las hojas se vean verdes y frescos. Asegúrese de que el botón está firme y que las flores no huelen mal (quiere decir que han estado demasiado tiempo en agua).
- Si las rosas tienen algunos pétalos exteriores marchitos, no significa mala calidad y no tienen problema.
- Mezcle en el agua del florero el alimento específico que venden para flores. Esta sustancia tiene lo necesario para que la flor, como ser vivo, necesita.
- Agregar media aspirina en polvo o una cucharadita de azúcar blanca ayuda, pero no tanto como asegura la creencia popular.
- Corte el tallo transversalmente cada 4 a 5 días. Así evita que cuando toque el fondo del florero, no pueda absorber el agua.
- Cambie el agua cada tercer día. Pero en época de verano, hágalo cada dos días.
- Evite los cambios bruscos de temperatura.
- Si las rosas comienzan a agacharse antes de un periodo normal, llene de agua una tina o un recipiente donde las pueda acostar. Déjelas un día y se volverán a erguir.
Las bondades de las flores
La rosa es ganadora absoluta en preferencia entre los colombianos. Les siguen las exóticas, por sus colores, formas y durabilidad, y en tercer lugar los lirios.
Las flores, además de ser hermosas a la vista por su gran variedad de formas y tonalidades, tienen un perfume estimulante que lleva frescura y pureza a cualquier ambiente.














