La glándula tiroides trabaja en la regulación del peso, la temperatura corporal, en la fuerza muscular, tiene que ver con funciones cognitivas, además de controlar sustancias como el azúcar y el colesterol.

Publicado por: MILENA GÓMEZ CALA
Las enfermedades más frecuentes de la consulta del día a día de los especialistas en endocrinología son el hipotiroidismo, el hipertiroidismo y el bocio, pero sus pacientes generalmente no tienen claro en qué consisten estas patologías o llegan predispuestos con creencias erradas sobre la tiroides.
Inicialmente hay que tener claro que en medicina, la endocrinología estudia las glándulas cuyo producto va a la sangre y sus trastornos, como son la glándula hipófisis (en el cerebro), la tiroides, los ovarios, los testículos y el páncreas.
Para el caso de la tiroides, esta puede desarrollar problemas en el tamaño o en su función en el cuerpo.
Si es el primer caso, estamos ante un caso de bocio, o de nódulos (protuberancias) dentro de la glándula. Y si hay problemas en la función, puede pasar que la glándula o funcione mucho (hipertiroidismo) o que por el contrario funcione muy poco (hipotiroidismo).
Cuando se crece la tiroides
Si el especialista detecta que la tiroides se crece de manera generalizada, hablamos de un bocio (popularmente conocido como coto).
El truco para el médico radicará en identificar si dentro de esa tiroides hay una zona que haya crecido más que el resto, que corresponde a los nódulos tiroideos, a los cuales tendrá que hacerles seguimiento para descartar un cáncer.
En entrevista con la especialista Lina Pradilla, miembro de la Asociación Colombiana de Endocrinología, señaló que existen casos en que el bocio puede irse hacia adentro y dificultar las funciones de respiración y de deglución, por lo cual el paciente se siente ahogado.
Un examen indispensable
“Para saber si la tiroides de un paciente funciona bien o mal, hay que hacerle el examen de sangre TSH que cobija el Post. Ante la sospecha por un familiar que haya padecido un problema de tiroides, vale la pena realizarlo, independiente de la edad”, mencionó Lina Pradilla.
Así, si el TSH está elevado el paciente está hipotiroideo y si está suprimido, hay un caso de hipertiroidismo. “Para que la gente se oriente, la TSH alta es lo que llaman la tiroides que en ocasiones puede engordar al paciente por retención de líquidos y la TSH bajita es la que puede llegar a adelgazarlo, pero no en todos los casos ocurre”, puntualizó la especialista.
En las contraindicaciones de la droga para tratar el hipotiroidismo, encontramos que puede causar osteoporosis. Al respecto, la endocrinóloga Lina Pradilla aclaró que es así, pero cuando se toma en exceso.
Recomendaciones:
1 Si en un primer examen se detecta una TSH alta, por ser el hipotiroidismo una enfermedad crónica, es prudente practicar un segundo examen, entre dos semanas y hasta dos meses después del primero.
2 Después de que el médico confirme el diagnóstico, es recomendable pedir exámenes de las hormonas T3 y T4.
3 No temer que al iniciar un tratamiento se volverá adicto a la pastilla de hormona tiroidea diaria, pues lo que va a ingerir es la misma hormona que el cuerpo ya no produce pero en forma de pastilla y que el organismo la necesita.
4 Particularmente en mujeres que están en embarazo, éstas deben seguir tomando el medicamento y muchas veces se requiere incrementar su dosis en el tratamiento porque es como si la pastilla tuviera que cubrir las necesidades de la mamá y las del niño también. Tanto en el caso de hipotiroidismo como de hipertiroidismo, necesitará tomar medicamentos y el médico tratante deberá hacer un seguimiento constante de la salud de la madre y su bebé.

















