Seis sprints de 30 segundos a máxima intensidad provocaron cambios moleculares mayores que 90 minutos de ejercicio moderado, según investigadores.

Publicado por: Redacción Salud
Un estudio liderado por investigadores de la Fundación Rockefeller encontró que periodos muy breves de ejercicio intenso pueden generar una respuesta molecular considerable en el organismo.
Los científicos compararon los efectos de diferentes intensidades de actividad física y observaron que seis series de 30 segundos de sprint a máxima intensidad provocaron modificaciones en casi una cuarta parte de las proteínas analizadas inmediatamente después del ejercicio.
En contraste, una sesión de 90 minutos de ciclismo moderado y continuo produjo cambios en menos del 0,25 % de las proteínas medidas. Además: ¿Cómo activar el cuerpo? El ejercicio como antidepresivo natural

El sprint también modificó más de 200 metabolitos
Los efectos del ejercicio intenso no se limitaron a las proteínas. Los investigadores detectaron cambios en más de 200 metabolitos después de los sprints. Otras noticias: El grave error que cometes al hacer ejercicio para bajar de peso, según la ciencia
También aumentaron de manera inmediata proteínas relacionadas con el crecimiento de los vasos sanguíneos, la remodelación de tejidos y la señalización hormonal.
Los científicos plantean que algunas de estas proteínas pueden llegar rápidamente al torrente sanguíneo mediante un mecanismo denominado desprendimiento del ectodominio, mediante el cual partes de proteínas presentes en la superficie de las células son liberadas a la circulación.

La sangre después del sprint produjo cambios en las células grasas
El equipo de investigación también estudió qué ocurría cuando células adiposas humanas eran expuestas a muestras de sangre obtenidas después del ejercicio. Tenga en cuentas: Millones de muertes y nadie lo regula: la inactividad física, el gran problema que el mundo está ignorando
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Tras los sprints, las células experimentaron cambios importantes en su actividad genética. Entre las funciones modificadas estuvieron la manera en que procesan el combustible, responden a las hormonas y detectan la disponibilidad de nutrientes.
El resultado fue diferente después del ejercicio moderado, donde las células adiposas mostraron cambios mucho menores en su actividad genética.

El ejercicio moderado también generó respuestas
Los investigadores no concluyeron que el ejercicio moderado carezca de efectos. Por el contrario, encontraron que este tipo de actividad desencadenó una respuesta más gradual. Otras noticias: 12 beneficios de correr para que te animes a convertirte en un runner
Después de tres horas de finalizar el ejercicio moderado, apareció en la sangre un aumento significativo de ácidos grasos y proteínas producidas por el hígado, características asociadas con las demandas del ejercicio de resistencia.

Las proteínas también se relacionaron con indicadores de salud
Para analizar la posible importancia de estos cambios, los investigadores compararon las proteínas que respondían al ejercicio con información de salud de más de 53.000 personas del Biobanco del Reino Unido. Además: Ejercicios prácticos: ¡tómate un tiempo para ti!
Encontraron asociaciones entre varias de estas proteínas y un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
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La relación fue particularmente destacada en obesidad y diabetes tipo 2. De las 33 proteínas vinculadas con un menor riesgo de estos trastornos, 32 respondieron al sprint, mientras que solo tres cambiaron con el ejercicio moderado.
Además, más de una cuarta parte de las proteínas identificadas también estuvieron relacionadas con indicadores de un envejecimiento biológico más lento.

Los efectos persistieron después de ocho semanas
Los investigadores observaron que la respuesta molecular al ejercicio intenso continuaba después de ocho semanas de entrenamiento. Lea más:¿Le gusta correr maratones? Descubra los secretos para dominar esta carrera y llegar a la meta
Según los autores, esto plantea la posibilidad de que algunos de los cambios observados no sean únicamente una reacción inicial frente a un esfuerzo al que el organismo no está acostumbrado, sino que formen parte de respuestas propias del ejercicio intenso.
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Las exerquinas podrían explicar parte de los beneficios
Una de las principales conclusiones del trabajo apunta a las exerquinas, moléculas que incluyen proteínas y metabolitos liberados al torrente sanguíneo durante el ejercicio. Lea: Tener artrosis no significa renunciar al ejercicio
Los investigadores consideran que estas sustancias podrían ser importantes mediadoras de algunos de los efectos que la actividad física tiene sobre la salud.
El estudio también refuerza la idea de que la intensidad del ejercicio puede influir de manera importante en las respuestas del organismo. Sin embargo, estos resultados no significan que los sprints sean universalmente superiores a todas las formas de ejercicio: la actividad física debe adaptarse a las características, condición y objetivos de cada persona.















