Con 88 años, falleció Jorge Bergoglio tras 12 años de un papado que marcó un antes y un después en la historia de la Iglesia Católica, llevando su mensaje a todos los rincones del mundo y dejando huellas indelebles tanto por sus gestos como por sus decisiones.

Publicado por: Laura Juliana Flórez
El 13 de marzo de 2013, cuando Jorge Maria Bergoglio fue elegido papa a los 76 años, pocos imaginaron que permanecería más de una década al frente de la Iglesia.
Su elección llego en un momento crítico: la institución se tambaleaba por escándalos de abuso, corrupción y conflicto internos. La expectativa era alta, pero también lo era el escepticismo, incluso por parte del propio Bergoglio, quien pensó que su papado sería breve.
At 9:45 AM, Cardinal Kevin Farrell, Camerlengo of the Apostolic Chamber, announced the death of Pope Francis from the Casa Santa Marta with these words:
— Vatican News (@VaticanNews) April 21, 2025
"Dearest brothers and sisters, with deep sorrow I must announce the death of our Holy Father Francis. At 7:35 this morning,… pic.twitter.com/De4pEZkvs9
Este lunes 21 de abril, el Vaticano confirmó su fallecimiento: “A las 7:35 de esta mañana (hora local), el Obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre. Dedicó toda su vida al servicio del Señor y de su Iglesia”. Lea también: Argentina decreta siete días de duelo por la muerte del papa Francisco
El papa que cambio el rostro de la iglesia: reformas y tensiones internas

Francisco fue un papa atípico desde el comienzo. El primer pontífice latinoamericano y el primero del hemisferio sur, supo reflejar el cambio demográfico del catolicismo, ahora con su mayor base en América. Esa procedencia se hizo sentir en su cercanía, su lenguaje accesible y su enfoque en lo más vulnerable.
Lejos de la opulencia habitual, eligió la sobriedad: renunció a vivir en el Palacio Apostólico y optó por un pequeño departamento en Santa Marta. En sus primeras horas como papa rechazó el auto oficial y se subió al autobús con los demás cardenales.
Durante sus años como líder de la iglesia, Francisco implementó cambios profundos, aunque no exentos de resistencia. Modernizó la comunicación del Vaticano, buscó transparentar sus finanzas y fortaleció el compromiso social de la institución. Lea también: Video: la última aparición pública del papa Francisco con un mensaje de fe
Su papado estuvo marcado por una agenda progresista: condenó los abusos, denunció la pobreza, defendió la causa ecológica y dio pasos históricos hacia la inclusión de la comunidad LGBTIQ+. “¿Quien soy yo para juzgar?”, fue una de sus frases más recordados.
No obstante, su apertura generó tensiones tanto con sectores conservadores como con reformistas que consideraron insuficientes sus acciones, sobre todo en temas como rol de la mujeres o la respuesta ante los abusos sexuales de la Iglesia.
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Un papa con mirada global: la deuda pendiente, su Argentina natal

Francisco fue incansable en sus viajes: visitó más de 60 países y se reunió con líderes de todas las religiones. Medió entre Cuba y Estados Unidos, firmó pactos de fraternidad con el islam y se acercó como nunca antes del judaísmo. Lea también: En vivo desde el Vaticano: luto mundial por la muerte del papa Francisco
En Irak, protagonizó un histórico encuentro con el ayatolá Ali Al Sistani, promoviendo el diálogo interreligioso como herramienta de paz. También condeno enérgicamente el antisemitismo, la islamofobia y los conflictos armados, elevando su voz ante situaciones de injusticia en distintas partes del mundo, como la crisis humanitaria en Gaza.
Finally, Pope Francis used his last public address to call for a ceasefire in Gaza.
— militant #4KABATAAN (@alasiye7e) April 21, 2025
Even as he was hospitalised, he maintained his commitment to check in on a daily basis with priests and parishioners at the Holy Family Catholic Church in Gaza City.pic.twitter.com/MYdg44iCFK
Pese a haber recorrido buena parte de América Latina, Francisco nunca volvió a su país natal como papa. Quienes los conocían bien explicaron que temía quedar atrapado en la polarización política que atraviesa Argentina desde hace años. Aún así, su figura influyó de manera indirecta en los debates sociales y políticos del país.
Las mujeres en la Iglesia y la lucha contra los abusos: pasos lentos pero históricos
Quisiera dar las gracias de corazón a todas las #mujeres, especialmente a las de #Iraq, mujeres valientes que siguen dando vida, a pesar de los abusos y las heridas. ¡Que las mujeres sean respetadas y defendidas! ¡Que se les dé atención y oportunidades! #ViajeApostólico
— Apostolica Sedes Vacans (@Pontifex_es) March 8, 2021
Francisco no rompió con la tradición de negar el sacerdocio a las mujeres, pero abrió nuevas puertas. Bajo su liderazgo, ellas ocuparon por primera vez cargos administrativos clave dentro del Vaticano y participaron en organismos de decisión antes reservados exclusivamente a varones.
Nombró a mujeres en roles de gran peso, como la hermana Raffaella Petrini o Simona Brambilla, generando un precedente que podría marcar el futuro de la iglesia. Lea también: Así anunció el Vaticano la muerte del papa Francisco y la hora exacta de su deceso
Uno de los puntos más delicados de su papado fue el manejo de los casos de abuso sexual dentro de la Iglesia. Francisco creó comisiones investigadoras, apartó a religiosos acusados y pidió perdón en múltiples ocasiones.
Sin embargo, sobrevivientes y críticos lo acusaron de no ir lo suficientemente lejos, especialmente al mantener el respaldo a ciertos clérigos denunciados.
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Un legado con huella: liderazgo moral en tiempos inciertos

Francisco no transformo por completo la Iglesia, pero sí la empujó hacia un camino de apertura y diálogo. Su pontificado sembró semillas que podrán germinar en el futuro. Su figura quedará en la historia como la de un papa que intentó, desde la sencillez y la firmeza, reconciliar el mensaje cristiano con los desafíos del presente. Lea también: Murió el papa Francisco: así será el cónclave para elegir al nuevo Pontífice
Más allá de su gestión eclesiástica, Francisco se convirtió en una figura ética de referencia en el mundo contemporáneo. Su mensaje de humildad, su defensa de los derechos humanos y su llamado constante a cuidar el planeta y a los más pobres lo posicionaron como una voz poderosa y necesaria en un siglo marcado por la desigualdad y la crisis de valores.
Como dijo uno de sus colaboradores cercanos: “No fue un papa perfecto, pero sí profundamente humano. Y eso lo hizo revolucionario”.
*Con información BBC News

















