No siempre es recomendable desecharlo: todo depende del producto y del estado de salud

Publicado por: Giselle Yuliana Jejen Herrera
Al abrir una lata de atún, sardinas o verduras, surge una duda frecuente: ¿se debe desechar el líquido o puede consumirse? Según explicó Pablo Martínez, presidente del Colegio Oficial de Dietistas Nutricionistas de Cantabria, la respuesta depende del tipo de producto y del estado de salud de cada persona.
En el caso del atún, sardinas o conservas en agua con sal, el líquido suele concentrar sodio. Por ende, personas con hipertensión, problemas renales o que deban controlar su consumo de sal deberían escurrirlo antes de ingerir el alimento. Lo mismo ocurre con frutas en almíbar o productos en jarabe, donde el líquido puede contener cantidades elevadas de azúcar.
En personas sanas, sin patologías asociadas, el consumo ocasional de ese contenido no suele representar un riesgo significativo. Sin embargo, los especialistas recomiendan revisar el etiquetado nutricional para conocer con precisión la cantidad de sodio, azúcares o grasas presentes. Te puede interesar: Continúan riesgos por contaminación de alimentos
Qué sustancias contiene el líquido de los enlatados
El contenido líquido de las conservas puede variar según el tipo de alimento y el método de envasado: puede tratarse de agua con sal (salmuera), aceite vegetal o de oliva, almíbar, jarabe o incluso soluciones con limón o ácido cítrico. Por lo que enjuagarlas es una decisión opcional, en suma, función principal es preservar el producto y mantener sus características de sabor y textura.
Además, en algunas conservas vegetales, parte de los minerales y vitaminas hidrosolubles pueden quedar disueltos en ese líquido durante el proceso térmico. Sin embargo, su aporte nutricional no suele ser determinante dentro de una alimentación equilibrada, especialmente cuando el resto de la dieta cubre adecuadamente esos nutrientes.

Enlatados: su función en la conservación
Más allá de lo nutricional, el líquido cumple un papel clave en la seguridad alimentaria. Durante el proceso de envasado, actúa como medio de transmisión de calor y facilita la creación de vacío dentro de la lata, lo que permite eliminar microorganismos y prolongar la vida útil del producto. Lea: Más alimentos para colegios públicos en Santander: así aumentó la cobertura del PAE
En conclusión, no existe una regla única. Escurrir o no el líquido dependerá del tipo de conserva y de las necesidades individuales, especialmente cuando existen condiciones médicas que requieren control de ciertos nutrientes.
















