El pasado Domingo, 11 de julio, el planeta entero presenció la más fastuosa ceremonia que se haya realizado con ocasión de la Copa Mundial de Fútbol. Sudáfrica no solo no fue inferior al reto, sino por el contrario, superó con creces lo ofrecido por potencias que le precedieron. Cayó una vez más el telón del evento deportivo que concentra mayor número de seguidores en el orbe y son muchas las consecuencias que podemos extraer de este suceso.
Publicado por: Jorge Humberto Galvis Cote
El pasado Domingo, 11 de julio, el planeta entero presenció la más fastuosa ceremonia que se haya realizado con ocasión de la Copa Mundial de Fútbol. Sudáfrica no solo no fue inferior al reto, sino por el contrario, superó con creces lo ofrecido por potencias que le precedieron. Cayó una vez más el telón del evento deportivo que concentra mayor número de seguidores en el orbe y son muchas las consecuencias que podemos extraer de este suceso.









