Cuando me preparaba para la columna del domingo cayó en mis manos la publicación de Fenavi y me emocioné cuando vi el encabezado del editorial escrito por su presidente el doctor Jorge Enrique Bedoya, con un título muy de moda: La locomotora avícola. Inicié la lectura y en las primeras frases confié en que la locomotora agropecuaria se reflejara en sólidas políticas públicas que le permitieran al campo colombiano y principalmente al sector avícola consolidarse como una fuente generadora de empleo formal y de crecimiento económico para el país.
Publicado por: Jaime Lievano
Cuando me preparaba para la columna del domingo cayó en mis manos la publicación de Fenavi y me emocioné cuando vi el encabezado del editorial escrito por su presidente el doctor Jorge Enrique Bedoya, con un título muy de moda: La locomotora avícola. Inicié la lectura y en las primeras frases confié en que la locomotora agropecuaria se reflejara en sólidas políticas públicas que le permitieran al campo colombiano y principalmente al sector avícola consolidarse como una fuente generadora de empleo formal y de crecimiento económico para el país.










