Toda región que aspira a crecer de manera sostenible enfrenta el mismo desafío: preparar a las nuevas generaciones para responder a un mundo en permanente transformación. Esa tarea no recae únicamente sobre las instituciones educativas; es una responsabilidad compartida entre el Estado, el sector privado, la academia y la sociedad. Solo cuando estos actores trabajan de manera articulada es posible construir oportunidades reales para los jóvenes y, al mismo tiempo, fortalecer el desarrollo del territorio.
Desde esa convicción, la transformación de la educación media debe entenderse como una apuesta estratégica para Santander. No se trata únicamente de mejorar indicadores educativos. Se trata de brindar a los jóvenes las herramientas necesarias para construir su proyecto de vida, desarrollar competencias pertinentes y ampliar sus oportunidades para continuar su formación o vincularse al mundo laboral.
Este reto cobra aún más relevancia frente a desafíos como la deserción escolar, la baja pertinencia de algunos aprendizajes y la desconexión entre la educación media, la educación superior y el sector productivo. Superar estas brechas requiere una visión de largo plazo y, sobre todo, una articulación efectiva entre quienes comparten la responsabilidad de formar a las nuevas generaciones.
En ese contexto surge la Alianza para la Transformación de la Educación Media (ATEM), una iniciativa que articula el trabajo de fundaciones como Instituto Natura, Fundación Sura y Fundación Corona; entidades públicas, instituciones educativas y aliados territoriales alrededor de un propósito común: acompañar a las secretarías de Educación en la construcción de una educación media más pertinente, de mayor calidad y conectada con los proyectos de vida de los jóvenes. Este esfuerzo cuenta con el liderazgo técnico de Corpoeducación, organización encargada de implementar las metodologías y acompañar los procesos de transformación en las instituciones educativas.
Para la Cámara de Comercio de Bucaramanga, hacer parte de esta alianza es una extensión natural del compromiso que asumimos desde hace más de una década con el Pacto por la Educación. Creemos que fortalecer la educación oficial también es fortalecer la competitividad de Santander, porque una región avanza cuando sus jóvenes cuentan con mejores oportunidades para desarrollar su potencial y aportar al progreso colectivo.
Los resultados evidencian que este esfuerzo conjunto está dando frutos. Hoy ATEM tiene presencia en la totalidad de las instituciones educativas oficiales de Bucaramanga y acompaña a 63 colegios oficiales en Santander. Más allá de la cobertura, la estrategia ha promovido la permanencia escolar y contribuido a que más estudiantes construyan proyectos de vida con mayores posibilidades de continuidad educativa y desarrollo profesional.
Los avances alcanzados demuestran que la educación es una apuesta estratégica para el desarrollo de Santander y que sus mejores resultados se logran cuando el sector público, el sector privado, la academia y la sociedad trabajan de manera articulada. Ese es el camino que debemos seguir fortaleciendo. Porque cada joven que encuentra en la educación una oportunidad para construir su proyecto de vida representa también una oportunidad para construir un Santander más competitivo, más innovador y con mayores posibilidades de desarrollo para todos..











