La participación en diez disciplinas diferentes, y por primera vez en cecifoot, tiro deportivo y triatlón, indica el fortalecimiento del deporte paralímpico en Colombia. De hecho, los resultados fueron bastante buenos y mejores que en los juegos olímpicos clásicos.
Terminados los juegos olímpicos París 2024, la capital francesa albergó los juegos paralímpicos.
Colombia participó en este certamen con 78 atletas, 47 hombres y 31 mujeres, que compiten en diez deportes diferentes. De hecho, son 72 deportistas competidores y dos arqueros (en el fútbol jugados por invidentes y ambliopes –“cecifoot” -, solo los arqueros son videntes) y cuatro guías encargados de acompañar a los atletas invidentes. Ellos, además de ser deportistas de alto rendimiento, son personas preparadas para acompañar, guiar, impulsar y proteger al competidor, sin frenarlo ni superarlo. Al formar un verdadero tándem con el atleta que apoyan, los guías juegan un rol fundamental en el deporte que acompañan.
La participación en diez disciplinas diferentes, y por primera vez en cecifoot, tiro deportivo y triatlón, indica el fortalecimiento del deporte paralímpico en Colombia. De hecho, los resultados fueron bastante buenos y mejores que en los juegos olímpicos clásicos. En los JO con la participación de 89 atletas en 16 disciplinas, Colombia se quedó con cuatro medallas – plata 3 y bronce 1 – y 14 diplomas. En los paralímpicos, los/as 72 deportistas aportaron 28 medallas – oro 7, plata 7 y bronce 14 – y 43 diplomas. Es decir que los y las atletas con algún hándicap y dificultad adicional superaron los resultados de los/as deportistas “normales”.
Si bien todos y todas son de admirar y felicitar, la participación de los y las paratletas – como se dice en lenguaje inclusivo - merece una mención especial, porque en lenguaje explícito nos referimos a personas con discapacidad física, única o múltiple, que desarrollan habilidades especiales, resistencia y fuerza particular. Por razones obvias, las pruebas paralímpicas requieren ajustes de reglas e implementos, y las personas con discapacidad desarrollan efectivamente capacidades específicas y diferentes, con esfuerzos también fuera de lo común.
Imaginen: seguir y patear un balón que oye sin verlo, nadar con una sola pierna o sin brazos, tirar con arco sin manos, montar cicla con una sola pierna o correr con una prótesis … En fin, estos y estas atletas son héroes de superación, ejemplos de resiliencia y esperanza, campeones de la persistencia y del esfuerzo extremo y sostenido. Todos, ganen o no, compiten o no, son súper hombres y súper mujeres que deben suscitar admiración y agradecimiento de sus paisanos.
Lamentablemente, estos 2os juegos no han tenido la misma cobertura mediática que los anteriores convencionales; en Europa ya terminaron las vacaciones y las prioridades son otras. Pero, también se sabe de escolares llevados a presenciar las competencias; de niños y niñas que siguen por televisión la retransmisión de las “paracompetencias”, admirando personas ejemplares y recibiendo mensajes de esperanza. También toman consciencia de las diferencias y de su responsabilidad personal de no desperdiciar las oportunidades.












