Queda un poco menos de dos meses para terminar el 2025. Por esta fecha suelen evidenciarse malas practicas contractuales en algunas entidades publicas, que corren para ejecutar a ultima hora sus metas. Todo aquello que no se planeó con rigurosidad comienza a ejecutarse a las carreras.
Un ejemplo de ello seria el proceso S-DTB-012-2025, para la compra de la dotación 2025 de la Dirección de Tránsito de Bucaramanga, por un valor aproximado de $646 millones, destinados a 166 agentes del grupo de control vial. Cada dotación incluye aproximadamente 25 items, lo que representa un trabajo con cierto grado de complejidad para ejecutar en apenas 35 días calendario, 24 días hábiles.
Este solo hecho podría ahuyentar a potenciales proponentes que podrían ofrecer mejores precios y calidad. Además, el proceso presenta varias condiciones restrictivas que limitan aun mas la participación y dificultan la generación de un escenario sano de competencia.
Por ejemplo, se exige que el posible contratista cuente, al momento de presentar la oferta, con un punto de fabrica y cuatro establecimientos comerciales, ni uno más ni uno menos. ¿Cuál es la finalidad de esta exigencia? Un solo punto podría ser suficiente para realizar la entrega de las dotaciones. ¿Qué ocurriría si un proponente cuenta con cinco estableimientos o tres?, ¿La entidad lo consideraría no hábil para ejecutar el contrato?
Adicionalmente, en cuanto a la experiencia general, se exige un único contrato igual o superior al presupuesto oficial, y para la experiencia especifica, un sólo contrato por el 70% del presupuesto oficial, ejecutado para agentes de tránsito. ¿Por qué esa limitante?, ¿Acaso un proponente que haya realizado dotaciones para fuerzas militares o de policía no seria idóneo?, ¿O un proponente que haya suministrado prendas de seguridad o protección no cumpliría con los criterios técnicos?
Otro punto cuestionable es la exigencia de muestras, aspecto que ha sido objeto de debate por parte de entes de control y autoridades en la materia. Dependiendo de cómo se soliciten, las muestras podrían convertirse en una barrera adicional de participación o incluso un criterio subjetivo de evaluación. Surge entonces la pregunta: ¿La entidad cuenta con personal idóneo para evaluar dichas muestras?, ¿qué perfiles técnicos poseen quienes emitirán los dictámenes sobre clicad y características de las prendas?
A lo largo de los años, lamentablemente, la Dirección de Transito de Bucaramanga ha ganado la imagen de ser una entidad en donde no siempre se aplican correctamente las buenas practicas de contratación y transparencia. Al parecer, este proceso podría ser un ejemplo de ello. Esperemos que la entidad enderezca las condiciones de participación, pues tal como está estructurado, esta contratación podría terminar con baja participación, por no decir único oferente.












