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Viernes 07 de noviembre de 2025 - 01:00 AM

Salud metropolitana: avances con sombras persistentes

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Kenneth Rhotman padre de la epidemiología moderna, señalaba que el alcance de la información en salud va más allá de lo científico y se convierte en insumo sociopolítico; de hecho, advertía la posibilidad que gobiernos descuiden la gestión de la información en salud como una manera de ocultar realidades con implicaciones políticas. Esfuerzos como el de “Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos”, que proporciona un observatorio imparcial y estructurado de información valiosa para evaluación y toma de decisiones muestran os siguientes datos:

El área metropolitana de Bucaramanga cerró el 2024 con resultados que reflejan tanto progreso como desigualdad. Los avances en vacunación y la reducción de la mortalidad materna e infantil son alentadores, pero la caída en la afiliación al régimen contributivo y el aumento de los suicidios masculinos revelan desafíos profundos que trascienden el ámbito sanitario.

En materia preventiva, los resultados son destacables. Floridablanca y Piedecuesta superaron el 95% en la vacuna triple viral, y alcanzaron coberturas sobresalientes en DPT y antipolio, consolidándose como referentes regionales. Bucaramanga mantuvo buenos niveles, mientras Girón continúa rezagado. Estos logros en inmunización reafirman la capacidad institucional del AMB para sostener programas de salud pública incluso en contextos económicos adversos.

El comportamiento de la mortalidad materna e infantil también evidencia mejoras notables. La razón de mortalidad materna metropolitana fue de 19 por cada 100.000 nacidos vivos, la cifra más baja del periodo 2016–2024. Floridablanca y Piedecuesta no reportaron muertes, mientras Bucaramanga y Girón mantienen desafíos en oportunidad y calidad de atención. En mortalidad infantil, la tasa de 8 por cada 1.000 nacidos vivos se mantiene por debajo de los promedios nacionales y consolida un progreso sostenido en atención pediátrica y vacunación.

No obstante, la reducción en cobertura del régimen contributivo al 61 % refleja una pérdida de formalidad laboral y capacidad adquisitiva. Bucaramanga conservó la mayor proporción de afiliados (78 %), pero en Girón el 44% de la población perteneció al régimen subsidiado, lo que evidencia una dependencia creciente del Estado y un mercado laboral frágil.

Aunado a lo anterior aparece una alerta en salud mental: la tasa de suicidio en hombres subió a 7,9 por cada 100.000 habitantes, ocho veces más que en mujeres. Bucaramanga y Piedecuesta presentaron los mayores incrementos, evidenciando un deterioro silencioso que exige respuestas integrales con enfoque de género y acompañamiento comunitario.

El AMB avanza, pero sobre un terreno desigual. Las cifras celebran logros en salud, pero también recuerdan que la equidad social es el verdadero indicador de bienestar. El reto será sostener los avances y cerrar las brechas que aún separan a sus municipios y a sus ciudadanos.

Por: Juan José Rey Serrano

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