Publicidad

Columnistas
Martes 11 de noviembre de 2025 - 01:00 AM

El solar de Alfredo Ortiz - Comuna 5

Compartir

Esta ciudad sobre la cual, deambula el ciego y se acobarda una tempestad al caer la noche, es hostal para El bohemio que la taberna expulsa, cuando ya no hay cerveza fría. Es el rincón para furtivos enamorados y la casa donde un solar con la edad de Cristo, es guardián para poetas, teatreros, fotógrafos, músicos, libreros, bailarines, es cultores, cineastas, payasos y suicidas. En él vive Alfredo Ortiz.

Lo conocí hace 200 años, su hermano fue mi vecino en una banca de estudiantes adolescentes; cuando habla, parece que su boca no se mueve y parece que alzara la voz en cada paso, pero en verdad lo que sucede es que Alfredo hace años que respira locura.

Es un gestor cultural que se inventó la casa cultural “El solar”, ubicada en la calle 34 con carrera 8 barrio Alfonso López, con el propósito de impulsar las manifestaciones artísticas de la población carcelaria de Bucaramanga y los sueños válidos de una generación que en 1992 creó en el centro histórico de la ciudad una presencia cultural atrevida.

Es un amigo de la palabra, jamás le haría daño a nadie, se esconde a veces, en su propia sombra para poder saltar la tapia que divide a su solar de la calle. Es hijo de un padre amante de la música y amigo de Zogoibi; es fácil ver cómo llora su voz, cuando recuerda a Segundo Agelvis el pintor del parque que regalaba cuadros; como promesas los políticos.

Desde esta tribuna de opinión hemos querido, rendir un merecido homenaje al gestor cultural; al trabajador sin descanso en pro de una ciudad donde la imaginación, la lúdica, tengan un solar, donde las tertulias en torno a un poema de Cavafis o un cuento de Faulkner construyan turismo cultural en la bonita.

Cada calle tiene una casa y cada casa un solar; la idea es lograr que por alianzas públicas-privadas se apoyen proyectos como los de Alfredo, de una manera seria, ambiciosa y sostenida; es que eso de andar “poniendo la totuma” a toda hora, como una limosna, debe ser erradicado para siempre de Bucaramanga. La cultura, artistas y sus gestores son el alma viva de nuestra ciudad.

Estimado lector, cuando se entere de un concierto, una obra de teatro, el lanzamiento de un libro, exposiciones, la presentación de un grupo de danzas, un recital, una feria del libro asista, invite a su familia, su vecino, a su compañero de trabajo, a un amigo. Sin público no hay paraíso

Nota: Señor alcalde de Bucaramanga, señora directora del Instituto Municipal de Cultura y Turismo: no olviden que el Teatro Peralta sigue en cuidados intensivos.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día