La Democracia representativa en Colombia, inicia su viaje de consolidación real, con la elección popular de alcaldes (1988). En 37 años, mucha agua hemos visto correr debajo de tanto puente; aguas mansas, conciliadoras, frías y tibias; renovadoras y desde luego reformadoras.
Desde la academia hemos reclamado sin descanso, abrir ambiciosos escenarios de discusión nacional sobre su permanencia, en municipalidades apartadas, con evidente dificultad para elegir gobernantes idóneos en administración pública. Esas realidades las han consumido en un atraso atroz e imperdonable. Son pecados de la democracia representativa.
Examinando los resultados electorales de los ocho candidatos a las atípicas en Bucaramanga; es pertinente detenernos en un fenómeno que ha venido haciendo carrera en nuestra ciudad, carente de seriedad democrática; y que es menester compartir. Resultados de candidatos con votaciones como la del profesor Juan Manuel González (1.482 votos), él excontralor Carlos Pérez (701 votos) y el exjuez Rubén Morales (475 votos); solo nos indican que una sustancial a nuestro ordenamiento jurídico es urgente. Ahora que estamos en “modo congreso”, sería muy importante invitar a los candidatos ocuparse de este otro pecado, de la democracia representativa.

Es nada serio, con las instituciones encargadas de organizar las elecciones locales, obligarles a mover todo su aparato logístico, comprometer recursos públicos, etc, para responderle a ciudadanos que toman decisiones, de participar en los procesos democráticos, de una manera irresponsable.
El Congreso de la República, como rama legislativa del poder público, debe asumir el estudio, ser el doliente esperado para que la ciudadanía en general, las fuerzas vivas de nuestra sociedad, en todo lo largo y ancho de nuestro territorio, se apropien del diálogo.
Los vimos en todos los debates, empoderados y desafiantes, hablando como estadistas del nuevo orden, juraban ser mayoría y unos más osados, hasta nombre de su equipo de gobierno se atrevieron a compartir. Este es un fenómeno que nuestra amada Bucaramanga ya vivió en las elecciones del año 2023 (los invito a consultar). Una vergüenza que es nacional; sobre la cual sobran ejemplos en todo el país, por eso es urgente, que leyendo al poeta Ismael Enrique Arciniegas en su poema “a solas”…”. ¿Quieres que hablemos?, está bien empieza”, pues empecemos a hablar sobre los pecados de la democracia representativa.

Estimado lector: Mañana es Navidad, nace el niño Jesús, es el encuentro de la comunidad cristiana, de las familias y los amigos, es la noche de los regalos y la fe, de la oración y el re-encuentro. Deseo a todos ustedes una feliz navidad.
Nota: Señor alcalde de Bucaramanga, señora directora del Instituto Municipal de Cultura y Turismo: no olviden que el Teatro Peralta sigue en cuidados intensivos.











