El 8 de marzo, Colombia volverá a las urnas para elegir al Congreso de la República. Sin embargo, la elección legislativa anterior dejó una pregunta abierta: ¿por qué participamos menos cuando elegimos a quienes nos representan en el Congreso que cuando elegimos al presidente?
En Santander, las cifras lo evidencian. En las elecciones presidenciales de 2022, la participación alcanzó el 66,2% del electorado; sin embargo, en las elecciones al Congreso de la República la participación fue del 46,8%. Esto significa que casi la mitad de los ciudadanos habilitados para votar se abstuvo de decidir quiénes integran el órgano donde se discuten y aprueban las leyes del país.
Este dato cobra mayor relevancia si se observa el tamaño del electorado. Según el Censo Electoral 2026 en Santander (con corte al 18 de febrero), están habilitadas para votar 1.867.345 personas: 915.766 hombres y 951.579 mujeres. Cada uno de esos ciudadanos tiene en sus manos la posibilidad de incidir en la conformación de la bancada parlamentaria que representará al departamento durante los próximos años.
Elegir esa bancada no es un trámite mínimo. En el Congreso se aprueban las leyes, se define el Presupuesto General de la Nación y se ejerce control político sobre el Gobierno. De esas decisiones dependen recursos, normas y prioridades que impactan directamente al departamento.
Por ello, elegir a quienes ocuparán esas curules no puede ser una tarea de pocos: es una responsabilidad colectiva. Los senadores y representantes a la Cámara no responden únicamente a intereses partidistas; su labor debe reflejar las necesidades de los santandereanos.
La democracia no se agota en la elección presidencial. Cuando la ciudadanía se abstiene de votar para el Congreso, otros toman decisiones en su lugar. Y cuando se elige sin información o sin conciencia del impacto, se debilita la representación regional.
Votar es un derecho, pero también es un deber ciudadano. Es la forma directa de participar en la construcción de las decisiones públicas y de exigir coherencia entre lo que se promete en campaña y lo que se hace desde el poder.
El domingo 8 de marzo, la invitación es clara: acérquese a votar. Participe. Haga parte de la decisión sobre quiénes aprobarán las leyes y representarán a Santander en el Congreso de la República. La bancada parlamentaria no se elige sola, se elige entre todos. Y el futuro del departamento también se construye con un voto.
Por: Carolina Estévez Fiallo.












