El mural que embellece la culata del Centro Comercial Cañaveral, sobre el costado occidental de la autopista Bucaramanga-Floridablanca, requiere un cuidadoso proceso de mantenimiento y restauración. El paso del tiempo, el uso de pegantes que han perdido su capacidad de adherencia y, sobre todo, la vibración y contaminación generadas por el intenso tráfico de automotores que circula por esta arteria han ido deteriorando algunas de sus partes.
Se trata de una de las obras más reconocibles del paisaje urbano del área metropolitana. El mural, de 42 metros de longitud y 7.80 metros de altura, fue elaborado por el artista bumangués Jorge Iván Arango mediante una técnica artesanal que lo hace único. Su composición se construyó a partir de varios tipos de baldosa concebidos por el artista. Exigió un trabajo perseverante durante tres años, entre 1982 y 1985. Arango iniciaba cada jornada a las seis de la mañana con el deshornado de las piezas y su traslado al lugar de la instalación. Allí procedía al pegado de cada baldosa hasta el final de la tarde. Luego regresaba al taller para continuar el proceso de esmaltado hasta la medianoche.
El mural es una exaltación de la naturaleza, fuente permanente de inspiración para el artista. En su diseño aparece de manera central el ciclo vital de la hormiga culona, junto a una gran diversidad de animales. Tortugas, culebras, mariposas, abejas, iguanas y garzas conviven con las inseparables tijeretas viajeras. Entre ellas se entrelazan cactus, orquídeas, anturios, violetas, granadillas y palmas, recreando la exuberancia de la vida natural que rodea nuestro territorio.

Su realización fue viable gracias al patrocinio del urbanizador Armando Puyana, impulsor de numerosas iniciativas que marcaron el desarrollo de nuestra región. La normativa de la época, o quizá la falta de previsión, llevaron a que el centro comercial se implantara demasiado cerca de la autopista, sin el aislamiento suficiente que permitiera una ampliación futura de esta vía. Hoy la situación es evidente. La autopista Bucaramanga-Floridablanca es la principal arteria de movilidad del área metropolitana y el sector sufre un embotellamiento permanente que exaspera al transeúnte e impide la circulación fluida.
Ahora que se adelanta una generosa ampliación en el área construida del centro comercial, convendría explorar la posibilidad de reubicar el mural en un espacio que garantice su adecuada protección y permita su contemplación con la serenidad que merece. Expertos consultados consideran que esta operación es técnicamente viable. El traslado facilitaría una solución al problema de movilidad y devolvería coherencia a la intención del artista de rendir homenaje a la naturaleza en medio de la vida urbana.











