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Domingo 03 de mayo de 2026 - 01:00 AM

Entre Tigres y Palomos

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El fútbol colombiano tiene zoológico propio. No hay equipo sin su fiera, sin su ave, sin ese apodo que se pega al jugador como segunda piel. Hoy abro la libreta y me salen siete nombres que la gente no llama por el registro civil: cinco “Tigres”, dos “Palomos” y una “Paloma”. Todos distintos, todos nuestros. Alberto de Jesús “el Tigre” Benítez fue el primero que rugió en serio. Llegó al Deportivo Cali en 1975, año en el que el onceno verdiblanco se convirtió en Selección Colombia; de Pedro Antonio Zape para arriba era una orquesta. El delantero argentino venía de Banfield y hasta 1982 fue el dueño de la punta izquierda del equipo azucarero anotando 135 goles y convirtiéndose en leyenda e ídolo de la afición caleña. Lo recordamos por su melena, sus cabezazos letales y por la fabulosa trilogía que conformó junto a Ángel María Torres y Néstor Leonel Scotta. El técnico era Carlos Bilardo.

En 1985 llegó a Colombia otro felino argentino: Ricardo ‘el Tigre’ Gareca, con un pasado brillante en Sarmiento de Junín; también vistió las camisetas de Boca y River. Se puso la del América de Cali y en septiembre de ese año debutó en Bucaramanga con dos goles, partido que aún recordamos. Siempre le marcaba al Bucaramanga y en sus registros aparece con más de 57 anotaciones; lástima que estos dos tigres nunca pudieron ganar la Copa Libertadores y eso que Gareca jugó al lado de monstruos del fútbol como Willington Ortíz, Cabañas, Julio César Uribe y, la lista es larga. No acabaría hoy. En nuestra libreta aparece un gato salvaje: Jairo ‘el Tigre’ Castillo, de Tumaco (Nariño), terruño en donde nació el ‘viejo Willy’. Desde cuando estaba en las selecciones juveniles se destacó a tal punto de que Heriberto Vargas, presidente del Atlético Bucaramanga, lo trajo en 1995 y armó un ataque de ensueño junto a los argentinos Ramoa y Arce; también al lado de ‘Kiko’ Barrios quien le regalaba biblias, pero Jairo Fernando había nacido para combinar trago, indisciplina y mujeres al lado de sus títulos con el América y su paso por varios equipos del exterior. Dejó empeñados los libros sagrados en las licoreras de San Alonso y ayudó al Atlético en el ascenso del 95.

Y entonces llegó “el Tigre” Radamel Falcao, hijo de Radamel García King; samario, criado en River. Con Falcao, el apodo se volvió marca mundial. Porto, Atlético de Madrid, Mónaco, la Selección Colombia. Es el goleador histórico de nuestro combinado patrio y salvó los muebles el 11 de octubre de 2013 cuando Chile nos goleaba en Barranquilla. No pudo ir al mundial de Brasil, pero la vida le tenía revancha en Rusia. Allí demostró que no era un tigre samario, ¡era siberiano! Pero lo de Falcao no fue solo gol, fue resistencia. Nos enseñó que la fiereza también puede ser noble.

Cambiemos de especie: Seguimos con Gilberto ‘el Palomo’ Ramírez, puntero derecho de raya, cucuteño, del barrio Callejón; tenía todo: gambeta, habilidad, freno y amague. Fue subcampeón con el Cúcuta dirigido por Pancho Villegas en 1964, al lado de un zoológico comandado por ‘el Burrito’ González, ‘la Rata’ Niño y ‘el Culebro’ Rojas. Su indisciplina lo sacó del Cali y del fútbol activo. Era un crack, igual que ‘el Palomo’ Albeiro Usuriaga, quien había pasado por el Cúcuta y el Tolima, pero explotó con Nacional en la Copa Libertadores; un gol suyo nos clasificó al mundial de Italia 90. Ídolo eterno de Independiente de Avellaneda, jugó en el Atlético Bucaramanga y su vida terminó de manera trágica, ni para qué recordar ese episodio. Por último, vuela por aquí Julio César ‘la Paloma’ Monsalve, apodo que le puso el caricaturista ‘Kekar’. Zaguero central quien en sus inicios fue arquero. Lo expulsaron en el debut ante Santa Fe en 1991 y luego de unas temporadas con el Bucaramanga, se fue para Unicosta y también ascendió con el onceno barranquillero. Fue un ave de corto vuelo, pero lo recordamos como un gran ser humano, jovial y agradable. Mientras se tengan apodos, habrá historias por contar; el fútbol lo juegan los hombres que se vuelven leyenda a punta de sobrenombres.

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