—Profesor Gregorio Montebell, ¿hay alguien por quien usted no votaría?
—Por supuesto. No votaría por quien insiste en la confrontación, en “amigo-enemigo” y en modificar o desmontar aspectos clave del acuerdo (como la JEP); ni por quien insiste en el “castrochavismo” para descalificar a sus contradictores; ni por quien priorice la “mano dura”, sin resolver las causas del delito.
No votaría por quien carezca de experiencia en la administración pública, ni por quien desprecie una reforma agraria integral, y, en cambio, favorezca excesivamente a los grandes capitales y al sector financiero, sin programas robustos para reducir las brechas de pobreza; ni por quien choque con los derechos de las minorías y libertades civiles consolidadas en el país; ni por quien haya propuesto la creación de una “corte única”, que debilitaría la separación de poderes y pondría en riesgo la independencia judicial.
No votaría por quien carezca de perfil diplomático y la chabacanería sea su “encanto”; ni por quien buscaría debilitar los contrapesos institucionales si estos fallan en contra de sus iniciativas ejecutivas; ni por quien se resista a reformas sociales y mantenga la salud y la pensión como negocios y no como derechos.
No votaría por quien favorezca los modelos tradicionales de producción y extracción y la ganadería extensiva, en contra de políticas de mitigación frente al cambio climático, la transición energética y la protección estricta de ecosistemas delimitados, como los páramos.
—Entonces, ¿por quién votaría?
— ¿Votaría? No; ¡votaré! Por quien defiende de manera irrestricta la solución negociada al conflicto, con una larga trayectoria como facilitador de procesos de paz y defensor de las víctimas del conflicto armado y salidas dialogadas con otros grupos ilegales. Por quien busca desmantelar las causas de la violencia (pobreza, falta de oportunidades y economías ilícitas) y fortalecer la inteligencia y el respeto a los derechos humanos dentro de la Fuerza Pública.
Votaré por quien buscará reducir la desigualdad histórica del país: la ampliación de rentas básicas para los hogares más vulnerables, subsidios y apoyos económicos para discapacitados, fortalecimiento de sistemas públicos de salud y educación y defensa de la soberanía alimentaria.
Votaré por quien mitigará los efectos del cambio climático y buscará la diversificación hacia energías limpias, turismo sostenible y agroecología, defenderá los ecosistemas estratégicos, la delimitación estricta de páramos y la prohibición de prácticas de alto impacto ambiental, como el “fracking”.
Votaré por quien ha ejercido control político durante años y ha denunciado nexos entre políticos y grupos paramilitares, que priorizará la transparencia institucional, la independencia de los organismos de control y la meritocracia en el empleo público.
Votaré por quien facilitará la consolidación de Colombia como líder en la integración latinoamericana y un referente global en políticas de paz y justicia ambiental.












