En noviembre del año pasado se llevó a cabo el primer foro “Agua y Desarrollo”, donde se anunció el lanzamiento de la Agenda Estratégica del Agua, una iniciativa promovida desde Prosantander con el propósito de establecer una hoja de ruta que permita articular, priorizar y acelerar los proyectos más relevantes para garantizar la seguridad hídrica y el desarrollo sostenible en Santander. La gran conclusión del foro fue que era necesario escuchar múltiples voces, particularmente de las provincias. De ahí que un equipo liderado por Hernán Clavijo se volcó a los territorios para abrir la conversación sobre la gestión integral del agua. La ciudadanía y diferentes organizaciones acudieron con entusiasmo y escepticismo, pues si bien este tipo de espacios generalmente no cumplen con las expectativas, estas problemáticas tienen un impacto directo en la calidad de vida que no se pueden dejar de afrontar.
En este sentido, en el segundo foro Agua y Desarrollo, realizado el miércoles pasado, se dio a conocer la publicación Agenda Estratégica del Agua, que recoge las voces de cerca de 500 participantes en las diferentes mesas realizadas. La estructura del documento responde a un análisis de cada una de las fases del ciclo del agua: conservación de fuentes hídricas; acceso y uso del recurso hídrico; y tratamiento de aguas residuales. De manera transversal, no solo se abordan estas temáticas por provincia, sino que además se incluyen capítulos sobre la educación y la cultura del agua, su gobernanza, la relación con la energía e instrumentos de financiación. Allí encontrarán textos muy valiosos, escritos por representantes de instituciones como la CDMB, el amb, el EMPAS, UNIRED, ANDESCO, CEERA, la ESANT y Nalanda Analytica. En conclusión, se identificaron 276 proyectos e iniciativas por valor de 3,5 billones de pesos, de los cuales solo el 40 % cuenta con responsables y presupuesto asignado.
Esta publicación no es un esfuerzo aislado. Se enmarca en la visión Santander 2050, que establece la misión denominada Gestión inteligente del agua. “Para 2050, Santander será referente en la gestión del agua en todo su ciclo y será parte de su ventaja competitiva. El buen manejo del agua se convertirá en una fortaleza para el desarrollo del departamento, facilitando la agricultura, la industria y el turismo. Los sectores económicos y las ciudades entregarán el agua al menos tan limpia como la recibieron. Al 2050, todos los habitantes tendrán acceso seguro y confiable al agua potable y al saneamiento básico”. Un sueño que se empieza a concretar con una hoja de ruta incluyente, precisa y ambiciosa. Un derrotero que se convierte en una propuesta concreta sobre la mesa, que vale la pena revisar, fortalecer y velar por su ejecución.












