Publicidad

Christiane Lelievre
Jueves 12 de septiembre de 2019 - 12:00 AM

De toallas higiénicas y otras desgracias

Publicado por: Christiane Lelievre

Compartir

A raíz de una tutela interpuesta por una mujer habitante de calle, tan llevada por la pobreza que ni siquiera puede disponer de toallas higiénicas cuando tiene su menstruación, la Corte Constitucional tuvo que pronunciarse. Frente a la evidencia de que las pobres también menstrúan, determinó que no poder acceder a insumos de higiene menstrual vulnera sus derechos fundamentales y que se requieren políticas públicas al respecto. Sí, como lo estableció la Corte, el acceso a los elementos de higiene menstrual es un derecho fundamental, así como también disponer de espacios dignos para cambiar y desechar los elementos usados, lo es para todas las mujeres del país. Y no solo las mujeres de calle no pueden comprarse las protecciones menstruales, también muchas otras carecen de recursos para hacerlo. Numerosas mujeres que viven en condiciones de pobreza no salen a trabajar o no van al colegio tres días al mes, por no disponer de estos indispensables implementos.

El año pasado, un fallo de la Corte eximió de IVA los elementos de higiene menstrual; reconociendo que este era un impuesto que afectaba exclusivamente a las mujeres, siendo así una forma de discriminación toda vez que las toallas son de uso obligatorio e indispensable para ellas. Pero, no es suficiente haber excluido las toallas y tampones del IVA, es urgente establecer normas para subsidiar su entrega a las mujeres más pobres; distribuidores gratuitos en los colegios oficiales, entrega por parte de juntas comunales, en puntos FAMI, Profamilia, Secretarías de Salud y otros sitios.

También existen alternativas menos costosas y contaminantes.

Hace años una diseñadora colombiana se fue a África con su creación de calzones y toallas reutilizables para que niñas y mujeres vivan su periodo con dignidad. Nada es profeta en su tierra. Otra opción duradera es la poco publicitada copa menstrual, con vida útil de 10 años, y se podría regalar en los colegios a cada joven que se desarrolle. Es cuestión de salud e higiene y de vida digna.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día