Publicado por: Jose Félix Lafaurie
¿Por qué acepté la invitación del presidente Petro de unirme a la delegación del Gobierno en las negociaciones con el ELN? Respondo con otra pregunta: ¿cómo negarme? Acababa de firmar un acuerdo para compra de tierras, como parte de su promesa de cumplir con la Reforma Rural Integral y, además, coincidimos en la necesidad de recuperar el campo como condición para la paz; ¿Cómo negarme a participar en unas negociaciones de paz?
Entonces, ¿por qué con Santos no y con Petro sí? Porque Santos traicionó a sus electores; por mi oposición a que se negociara la reforma del campo con quienes lo habían destruido; y porque las negociaciones con las Farc buscaban -y lograron- transformar el Estado para garantizar impunidad y justificar sus crímenes.
No es incoherencia, pues Petro, por el contrario, ofreció negociar con el ELN. No sabemos aún qué quiere, pero no superará las exigencias farianas, y percibo que sus propuestas buscan mayor participación de la sociedad en la democracia, con transformaciones institucionales, pero no para su beneficio, sino para lograr la paz sin olvidar a las víctimas.
También suena incoherente que el esposo de María Fernanda Cabal, opositora al Gobierno, pero además miembro del Centro Democrático y presidente de un gremio percibido como “de derecha”, haga parte de una negociación con el ELN. Jorge Visbal, también de derecha y presidente de Fedegán, participó en las negociaciones de Samper con los elenos, en Maguncia, Alemania (1998).
Más allá de acusaciones, yo me debo al gremio ganadero. Durante su Congreso Nacional, 2.000 ganaderos aplaudieron la invitación del presidente, y en la sesión estatutaria, los delegados con derecho a voto, que son la máxima asamblea de Fedegán, aprobaron mi participación por unanimidad.
Me debo también al país y atenderé el consejo del expresidente Uribe, de que es mejor estar que no estar, pero estar asertivamente y con verdadera coherencia. Todo lo que pienso, se publica semanalmente desde hace más de treinta años. Desde entonces no he cambiado mis principios y no lo haré en la mesa de negociaciones.
Es más, creo que al Gobierno le sirve esa voz, no disonante, ni unanimista, ni contradictora por que sí. Plantearé posiciones independientes y respetuosas, propuestas para un mejor país, a partir de la recuperación del campo, porque si al campo le va bien..., a Colombia le irá mejor, algo que el país no quiere entender y, por eso..., estamos como estamos.
@jflafaurie











