Publicado por: José Roberto Álvarez
Durante las misiones empresariales y comerciales a Panamá, período en el cual el país enfrenta un momento de alternativa en su modelo político, económico y social, nos encontramos con la dicotomía del cambio.
A tan solo 75 minutos de distancia aérea, los dos países viven mundos que distan en lo económico y se acercan en lo social.
Panamá desborda el capitalismo, ofreciendo vehículos de inversión con rentabilidades atractivas en una moneda estable como es el dólar. Desde lo económico se encuentran posibilidades para muchos sectores de la economía en desarrollar negocios con rentabilidades superiores al 25%, de Panamá al mundo y hacia el mercado doméstico.
La plataforma de negocios Panamá genera condiciones de mayor competitividad en temas de costo país. Además, el mercado interno cercano a los 5 millones de habitantes cuenta con un ingreso per cápita de alrededor de 17 mil dólares.
En lo social un comportamiento socialista brota del ciudadano trabajador que bien se mezcla con aquella otra población que respalda y vive de la productividad y competitividad.
La dotación del país enmarcada en el canal, su historia y relevancia para el mundo hacen que los dos pensamientos y modelos políticos, capitalista y socialista, convivan de manera respetuosa en una democracia.
Ahora bien, las reformas de nuestro país, tal como la laboral, la cual nos genera amplia preocupación por su impacto en la generación de empleo e inversión, distan de ser una estructura para el desarrollo y el crecimiento.
Empoderar al empleado desde la visión en donde el empleador solo es un explotador no justifica restarle la capacidad al tejido empresarial a mantener empleos, productividad y lo más importante, el espíritu empresarial.
La posibilidad de reforma como tal, existe desde administraciones públicas anteriores a la actual, incluso de diferente corriente política.
Como gremio realizamos una dinámica importante mediante un recurso político denominado “Comité accidental Pyme”. Este tenía la responsabilidad de hacer seguimiento a las políticas públicas en favor del sector productivo en el congreso de la república.
Los cambios en la reforma se sustentaron en pilares fundamentales tales como, generación de empleo acorde a los actuales comportamientos sociales, espíritu empresarial, desarrollo y crecimiento.
Las partes, empleador y empleado, favorecidos con medidas estructurales, podrán hacer cambios, pero deberán contemplar las necesidades de sus dolientes.











