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Robinson Rueda Suárez
Domingo 28 de mayo de 2023 - 12:00 AM

¿Se desmorona la cultura jurídica remota?

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Publicado por: Robinson Rueda Suárez

Los abogados hemos tenido que adaptarnos a convivir con ese “animal doméstico” llamado internet. Desde la última pandemia, varias empresas e instituciones estatales han adoptado una cultura laboral remota para reemplazar la interacción física en las oficinas. Esto nos ha obligado a convertirnos en usuarios habituales de una comunicación idealizada, una suerte de “Tlön” parafraseando el cuento de Jorge Luis Borges. La cultura jurídica no ha sido ajena a este cambio y de repente, el mundo ‘offline’ ha sido tragado por la virtualidad.

Sin embargo, el ser humano se amaña donde no está. Recientemente, ha surgido un desgano hacia la cultura empresarial remota. Resulta sorprendente el anuncio de Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, la empresa creadora del famoso Chatgpt, quien calificó como un error, el experimento de implementar el trabajo remoto en las empresas. Coincidiendo en el tiempo, la Corte Constitucional de Colombia emitió un duro golpe a las audiencias judiciales virtuales con la sentencia C-134 del 3 de mayo de 2023. Aunque la sentencia aún no se ha publicado completamente, al parecer exige la implementación de un sistema híbrido (presencial/virtual) en el proceso penal. Esto implica que, durante la etapa de juicio y especialmente en la recolección de pruebas, las partes deben estar físicamente presentes frente al juez, sin permitirse conexiones remotas ni interrogatorios virtuales a los testigos. Punto para la presencialidad en los juicios penales.

Esperemos que la idea de quitarle fuerza a las audiencias judiciales virtuales no se extienda a otras ramas del derecho. Construir una cultura remota en materia judicial nos ha costado varios años de ensayo, prueba y error. A pesar de los inconvenientes de la página web de consulta de procesos, que siempre está caída, y los documentos a los que se accede en ‘micrositios’ difíciles de encontrar, es innegable el avance procesal con la implementación de la justicia digital tal como la tenemos.

Ya hemos dejado en el olvido la justicia presencial, que se refleja como paquidérmica, anquilosada, obsoleta y limitada por el tener que desplazarse sobre un pavimento afectado por el tráfico. La mayoría de las organizaciones y entidades estatales a nivel mundial aún están inmersas en el avance de una cultura remota, digital y telemática. Desde nuestro entorno, impulsado por una tribu digital latinoamericana, nos esforzamos por cerrar la brecha del acceso digital y, al mismo tiempo, el acceso a la justicia. No promovemos una dictadura digital, sino que nos concientizamos para valorar lo que hemos logrado en términos de virtualidad, promoviendo una cultura jurídica remota en constante mejora.

Al parecer, estamos experimentando una especie de hastío del mundo tecnológico, pero es importante preservarlo debido a que funciona y mejora nuestras vidas. Estaremos atentos a la evolución de la cultura jurídica digital, aunque al final, todo está sujeto a la obsolescencia, de donde todo se suspende.

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